En medicina, esta enfermedad se conoce científicamente como melioidosis, también llamada enfermedad de Whitmore. Cuando la bacteria invade el organismo, provoca síntomas que se confunden fácilmente con enfermedades comunes como la neumonía (fiebre alta, escalofríos, tos, dificultad para respirar), la tuberculosis (fiebre leve persistente, pérdida de peso, tos persistente) y la dermatitis (pústulas, abscesos, hinchazón y dolor en la piel).
La situación más peligrosa se produce cuando la bacteria entra en el torrente sanguíneo, causando sepsis. En este punto, la enfermedad progresa con extrema rapidez, provocando insuficiencia multiorgánica y, a menudo, sin dar tiempo a reaccionar a médicos ni familiares. En algunos lugares, la tasa de mortalidad por esta enfermedad alcanza el 40%, una cifra realmente alarmante.
¿Cómo entran los gérmenes en el cuerpo?
Las bacterias que causan la fiebre de la lombriz se llaman Burkholderia pseudomallei. Son muy resistentes y sobreviven en suelos húmedos y agua contaminada. Entran en nuestro organismo a través de tres vías principales:
1. A través de la piel: Esta es la vía más común. Un pequeño rasguño al caminar por un campo o trabajar en el jardín y entrar en contacto con barro sucio permitirá la entrada de gérmenes.
2. A través de las vías respiratorias: Inhalación de polvo que contiene gérmenes, especialmente después de fuertes lluvias o tormentas eléctricas.
3. A través de los alimentos y las bebidas: Utilizando agua no tratada e insalubre procedente de estanques y lagos.
Dado que no existe una vacuna, la prevención es fundamental.
Actualmente, no existe una vacuna para prevenir la enfermedad de Whitmore. El tratamiento también es extremadamente difícil, ya que requiere la administración intravenosa continua de antibióticos potentes durante al menos dos semanas, seguida de medicación oral durante seis meses para prevenir la recurrencia.
Por lo tanto, recuerde el principio de tratar mejor la enfermedad que curarla, utilizando estos cuatro métodos sencillos:
- Tome precauciones: Cuando vaya a los campos, zanjas o a trabajar en el jardín, procure usar botas de goma y guantes.
- Primeros auxilios para heridas: Si te haces un rasguño, lávalo bien con agua y jabón, desinféctalo inmediatamente y evita el contacto con barro o suciedad hasta que cicatrice por completo.
- Cocine bien los alimentos y hierva el agua: No utilice agua sin tratar para comer, beber ni para sus actividades diarias. Los alimentos acuáticos deben remojarse y enjuagarse con agua salada. Esto es especialmente importante para los grupos de alto riesgo: las personas con afecciones preexistentes como diabetes, enfermedad renal crónica o alcoholismo tienen sistemas inmunitarios más débiles, y si contraen esta enfermedad, será muy grave.
Dr. Nguyen Thanh Uc
Fuente: https://tuoitre.vn/canh-giac-sot-dat-can-benh-xuat-hien-tu-bun-dat-20260420060009683.htm
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