Cuando el sol se puso, el cielo permaneció de un azul brillante.
El agua ondulante acaricia las embarcaciones.
Caerá la noche, el barco atracará y descansará en paz.
El agua continúa fluyendo, arrastrando sedimentos que se depositan en la tierra.
¡La tarde en My Tho, junto al río Tien, es realmente hermosa!
Las nubes susurraban suavemente unas a otras.
Los islotes cargados de frutas permanecen verdes.
Los pájaros regresan a sus nidos, piando y charlando...
Al caer la noche, la noche ya no es silenciosa.
El puerto deportivo brilla con luces nocturnas.
El paisaje es tan hermoso que te cautiva aún más.
Los turistas prometieron volver algún día…
Luego la noche terminó y me desperté temprano en la mañana.
Los barcos vuelven a dar la bienvenida a los turistas.
Agua y barco, nubes y viento juntos…
¡Como un puerto donde espíritus afines se reencuentran!
Al regresar a mi ciudad natal, no hay extravagancia ni lujo.
Pero alegres, canciones del corazón.
El amor por la tierra y el amor por su gente permanecerán intactos para siempre.
¡Manténganse conectados, unidos en un gran abrazo!
ONG tailandesa
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