Según sus familiares, desde niña tenía una pequeña mancha de nacimiento en la nariz, indolora y que apenas afectaba su vida diaria. El incidente ocurrió hace más de dos años cuando, mientras sostenía a su nieto, este la arañó accidentalmente con la mano. La mancha de nacimiento sangró abundantemente y de forma continua. A partir de ese momento, la mancha comenzó a hincharse rápidamente, convirtiéndose en un tumor de color púrpura oscuro con superficie necrótica, que supuraba constantemente sangre y pus, cubriendo casi por completo un lado de su nariz y causándole dificultad para respirar, comer y dolor diario.
Debido a su difícil situación familiar, durante mucho tiempo solo pudo soportar su sufrimiento en silencio. Entonces, cuando su sobrina se enteró de que el Dr. Tú Dung, director ejecutivo del Hospital JW, realizaba cirugías gratuitas con regularidad a quienes las necesitaban, decidieron llevarla a JW con la esperanza de encontrar una última oportunidad para recibir tratamiento.
Riesgo de cáncer maligno
Al llegar al Hospital JW, el equipo médico la examinó de urgencia. El tumor era una masa de color púrpura oscuro que se había extendido por la punta de la nariz, con tejido necrótico y supuración constante. Incluso un ligero roce podía provocar que el tumor se rompiera y sangrara profusamente.
Al observar varios signos anormales, el Dr. Tu Dung ordenó de inmediato una ecografía vascular, una resonancia magnética del tumor y una serie completa de pruebas para una evaluación exhaustiva.
"Las imágenes muestran que el tumor capta el contraste, lo que indica que se trata de una lesión de rápida proliferación. Lo más preocupante es que el tumor está irrigado por dos ramas de la arteria facial, por lo que incluso un pequeño error durante la intervención podría provocar una hemorragia masiva", explicó el Dr. Tu Dung.
Los médicos también evaluaron que, en su caso, cualquier retraso podría provocar que el tumor se extendiera, penetrara profundamente en el tejido cartilaginoso y causara complicaciones que serían muy difíciles de controlar.

Tras casi dos horas de cirugía, el equipo médico logró extirpar por completo el tumor necrótico de color púrpura oscuro.
Foto: NS
La intervención quirúrgica concluyó tras dos horas: el tumor necrótico fue extirpado por completo.
Tras casi dos horas de cirugía, la Dra. Tu Dung y su equipo extirparon por completo el tumor necrótico de color púrpura oscuro, liberando la zona dañada y reconstruyendo la estructura de la punta nasal de la paciente.
Su rostro, desfigurado por el tumor, ha sido restaurado a una nueva apariencia, poniendo fin a sus largos días atormentados por el tumor.
Inmediatamente después de su extirpación, el tumor se conservó adecuadamente y se envió para biopsia con el fin de determinar su grado de malignidad y evaluar la posibilidad de metástasis o invasión de los tejidos adyacentes. Este paso es fundamental para desarrollar un plan de seguimiento y atención para el paciente, garantizando su seguridad a largo plazo tras la cirugía que le salvó la vida.
Fuente: https://thanhnien.vn/cu-ba-mang-khoi-u-dau-mui-hoai-tu-chay-mau-lien-tuc-185251121140528338.htm










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