
El verano es una época estupenda para que los niños experimenten y reconecten con la naturaleza. - Foto: DUYEN PHAN
Según el psicólogo Mong Quang Chi (Ciudad Ho Chi Minh), los niños pequeños necesitan estabilidad y una sensación de seguridad psicológica. Por lo tanto, los cambios repentinos de entorno, estar lejos de sus padres durante mucho tiempo o vivir con alguien con quien no han creado un vínculo afectivo suficiente requieren una cuidadosa consideración, y existen algunos principios que los padres pueden aplicar.
Los padres deben tener una comunicación clara sobre las rutinas diarias, los métodos de comunicación y las pautas de cuidado infantil. Deben observar las reacciones emocionales de su hijo durante los primeros días. Señales como el miedo a regresar a la guardería, el llanto prolongado, los sobresaltos durante el sueño, el rechazo a ciertas personas, el aislamiento o la irritabilidad inusual deben tomarse en serio.
Lo más importante es que los padres preparen actividades sencillas pero apropiadas para la edad de los niños, en las que los abuelos puedan interactuar fácilmente con sus nietos, como contar cuentos, colorear, jugar con plastilina, regar las plantas, recoger verduras, doblar la ropa, juegos físicos ligeros o leer libros ilustrados.
Para limitar el uso de dispositivos electrónicos por parte de los niños, es necesario acordar con los abuelos desde el principio los límites de tiempo frente a la pantalla. Por ejemplo, solo de 30 a 60 minutos al día a una hora fija. Los niños serán más cooperativos con un horario estable. No utilice la televisión ni las tabletas como recompensas o herramientas para persuadir a los niños a comer o dormir, ya que esto puede generar fácilmente una dependencia emocional a las pantallas, señaló la Sra. Chi.
Según esta psicóloga, el verano es una gran oportunidad para que los niños aprendan habilidades para la vida a través de actividades cotidianas, en lugar de mediante la imposición. Los niños pueden aprender a guardar sus juguetes, comer solos, saludar a los demás, ayudar con pequeñas tareas domésticas, esperar su turno, expresar sus emociones y comunicarse cortésmente con los adultos.
"Lo más importante es que los niños necesitan conexión más que entretenimiento. Un niño al que se le habla, se le escucha y trabaja junto a los adultos todos los días tenderá a necesitar mucho menos las pantallas."
Los padres también deben evitar presionar a los abuelos para que enseñen en exceso. Para los niños pequeños, sentirse queridos, seguros y tener una rutina estable es una base fundamental para su desarrollo durante el verano", enfatizó esta psicóloga.
Fuente: https://tuoitre.vn/de-tre-co-nhung-ngay-he-dang-nho-o-que-20260530055232077.htm








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