Según The Guardian, en una carta dirigida a los líderes de la UE, Merz afirmó que la "membresía asociada" sería "un paso decisivo en el camino hacia la plena adhesión de Ucrania".

En esencia, según el plan de Alemania, la membresía asociada permitiría a Ucrania asistir a las cumbres y reuniones ministeriales de la UE, enviar representantes a instituciones de la Unión como la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, pero sin derecho a voto.

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El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky (izquierda) estrecha la mano del canciller alemán Friedrich Merz durante una reunión a principios de 2026. Foto: Agencia de Noticias dts Alemania/Shutterstock

La carta del líder del gobierno alemán también indicaba que Ucrania no recibiría financiación inmediata del presupuesto de la UE, sino que tendría acceso a programas de forma gradual. Kiev tendría que acatar la política exterior de la UE y estaría protegida por el artículo 42.7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, relativo a la asistencia mutua, para garantizar la seguridad. En caso de infracciones del Estado de derecho o de los valores de la UE, Ucrania se enfrentaría a sanciones inmediatas destinadas a restringir sus derechos.