
(Foto: AP)
La Unión Europea (UE) acaba de alcanzar un acuerdo preliminar sobre una nueva ley de inmigración, considerada la más estricta en décadas, que permite el establecimiento de "centros de repatriación" fuera del bloque para recibir a los solicitantes de asilo cuyas solicitudes hayan sido rechazadas, al tiempo que amplía significativamente los poderes de las autoridades para detener y deportar a los migrantes.
El acuerdo alcanzado el 1 de junio entre los Estados miembros de la UE y el Parlamento Europeo se considera un paso importante en los esfuerzos por controlar la inmigración ilegal, una cuestión que influye cada vez más en la vida política de muchos países europeos.
El nuevo Reglamento de Retorno, propuesto por la Comisión Europea para el período 2025, es considerado por muchos responsables políticos como una pieza clave de la estrategia de la UE para reforzar la gestión de la inmigración. Sin embargo, este documento aún necesita la ratificación formal de los gobiernos de los Estados miembros y del Parlamento Europeo antes de que pueda entrar en vigor.
Un punto de inflexión en la política de inmigración de la UE.
Según el acuerdo, los solicitantes de asilo cuyas solicitudes sean rechazadas y que no puedan ser devueltos a su país de origen podrán ser trasladados a "centros de repatriación" ubicados en terceros países fuera de la UE.
Esta disposición se aplicará en los casos en que el país de origen se niegue a readmitir a sus ciudadanos o cuando un Estado miembro de la UE ejecute una orden de deportación sin tener relaciones diplomáticas con el país de origen del migrante.
Cabe destacar que la nueva ley ya no exige que las personas deportadas tengan vínculos previos con el país de acogida. Según la normativa vigente, la mayoría de los migrantes solo pueden ser devueltos a su país de origen o al país con el que mantienen una relación de facto. Sin embargo, este obstáculo se eliminará con el nuevo mecanismo.

Migrantes que intentan cruzar el Canal de la Mancha para llegar a Inglaterra permanecen en un campamento improvisado junto a las vías del tren cerca de Dunkerque, en el norte de Francia, el 27 de mayo de 2026. (Foto: AP)
Únicamente los menores no acompañados están exentos de la normativa que exige su traslado a centros de repatriación. Sin embargo, las familias con niños siguen estando sujetas a la posibilidad de ser internadas en dichas instalaciones.
La UE aún no ha anunciado qué país albergará los centros de repatriación. Sin embargo, varios Estados miembros, entre ellos Alemania, los Países Bajos, Austria, Dinamarca y Grecia, llevan estudiando conjuntamente este modelo desde 2025. Italia también está implementando un programa similar en Albania.
El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, afirmó que el acuerdo supone un paso importante para restablecer el control europeo sobre los flujos migratorios.
Tras las conversaciones, Brunner recalcó: "Este es un paso muy importante para garantizar que la UE controle quién entra en el bloque, quién se queda y quién se va".
Aumentar significativamente los poderes de los organismos encargados de hacer cumplir la ley.
Además de permitir el establecimiento de centros de repatriación fuera de la UE, la nueva ley también otorga a las autoridades más poder para gestionar a los inmigrantes que no cumplen los requisitos de elegibilidad para la residencia.
Por consiguiente, los solicitantes de asilo cuyas solicitudes sean rechazadas deberán cooperar más estrechamente con las autoridades durante el proceso de repatriación. El incumplimiento puede conllevar la suspensión de las prestaciones sociales, la confiscación de los documentos de viaje o la detención preventiva antes de la deportación.
El período máximo de detención para inmigrantes indocumentados también se ha incrementado de los 6 meses actuales a 24 meses, con la posibilidad de prorrogarlo otros 6 meses. En los casos que se consideren una amenaza para la seguridad nacional, el período de detención podrá prorrogarse indefinidamente.

La UE está implementando su política de inmigración más estricta en décadas (Foto: AP)
Otra novedad es que las prohibiciones de entrada para las personas deportadas se endurecerán considerablemente. La duración habitual de la prohibición aumentará de 5 a 10 años. En casos que impliquen motivos de seguridad, la prohibición podría ser permanente.
Las fuerzas del orden también están facultadas para inspeccionar domicilios o lugares relacionados con el país de residencia de inmigrantes indocumentados. Esta disposición tiene como objetivo prevenir fugas antes de la deportación.
Según cifras oficiales de la UE, solo alrededor del 29 % de las personas a las que se les pide que abandonen Europa son deportadas. Esta es una de las principales razones por las que muchos gobiernos consideran necesario reforzar los instrumentos legales para mejorar la eficacia de la aplicación de la ley. Además, los responsables políticos argumentan que el desafío ahora no reside en el número de personas que llegan a Europa, sino en la capacidad de implementar las decisiones de repatriación.
Fuente: https://vtv.vn/eu-thong-qua-thoa-thuan-nhap-cu-cung-ran-nhat-trong-nhieu-thap-ky-100260602172046859.htm








Kommentar (0)