Según el Dr. Nguyen Duc Kien, presidente del Consejo Científico del Instituto para la Estrategia de Desarrollo Económico Digital y exvicepresidente del Comité Económico de la Asamblea Nacional, Hanói soporta enormes cargas: los costos logísticos representan entre el 16 % y el 18 % del PIB, las pérdidas por congestión vehicular alcanzan los 6 mil millones de dólares anuales y la presión sobre la vivienda es alta, ya que se estima que los precios de las viviendas serán 22,2 veces el ingreso anual promedio para 2025 (suponiendo que se utilicen todos los ingresos y no se cubran otros gastos). Si las personas alquilan, deben destinar entre el 56 % y el 58 % de sus ingresos mensuales a la vivienda.
Según el Dr. Nguyen Duc Kien, el desarrollo de la zona urbana al norte del río Rojo es una solución inevitable para reducir la presión financiera y habitacional sobre los residentes. Sin embargo, la reubicación o expansión urbana no debe considerarse un retroceso, sino una oportunidad para que las personas disfruten de un mejor entorno de vida. Garantizar los derechos de los residentes no solo implica pagos de compensación únicos, sino también la creación de nuevas zonas de valor: áreas urbanas multipolares orientadas al transporte público.
Para lograrlo, primero es necesario desarrollar un sistema de transporte público, específicamente líneas de metro combinadas con el modelo de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT). “En mercados inmobiliarios maduros, el valor de las propiedades se calcula en función de la distancia a pie a la estación y la calidad del ecosistema de la zona”.
«La estación de tren se convierte en un centro para vivir, trabajar y comprar, no solo en un punto de embarque», afirmó el experto. Al implementar el metro y el modelo de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT) en las zonas reestructuradas, los residentes reubicados pasarán a ser propietarios de bienes con una apreciación de valor sostenible, y los costos de vida (transporte, alquiler) se reducirán significativamente.
Un requisito indispensable para el buen funcionamiento de este mecanismo es la pronta finalización del marco jurídico para el desarrollo urbano basado en el modelo TOD. Este debe ser el fundamento más sólido para proteger los derechos de todas las partes, especialmente el mecanismo para compartir el valor añadido del suelo cuando la infraestructura del metro atraviesa la zona.
Otro principio fundamental es garantizar la equidad y la transparencia en la implementación de las políticas de tierras y compensación, evitando conflictos de intereses que retrasen el progreso de los proyectos y generen inestabilidad social. Para una reestructuración urbana exitosa, el factor decisivo no es solo la cantidad de kilómetros de vía férrea, sino el consenso de la población basado en una política armoniosa y humana.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/kieng-ba-chan-cho-su-phat-trien-ben-vung-post855670.html








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