Es normal sufrir insomnio ocasionalmente. Sin embargo, si persiste, podría deberse a un problema de salud subyacente. Los expertos afirman que el insomnio no siempre se debe al estrés; también puede ser un síntoma de problemas hepáticos.
La enfermedad del hígado graso puede afectar el sueño y causar dificultad para conciliarlo. Esta afección se produce cuando se acumula un exceso de grasa en el hígado, lo que provoca inflamación y, finalmente, hepatitis, según el sitio web de salud Medical News Today (Reino Unido).
El insomnio y las dificultades para dormir no solo son causados por la ansiedad y el estrés, sino que también pueden deberse a problemas hepáticos.
Los problemas de sueño debidos a enfermedades hepáticas suelen ir acompañados de fatiga y picazón en la piel.
De hecho, el ciclo de sueño-vigilia en personas con hígado graso difiere ligeramente del de las personas sanas. Un estudio publicado en la revista Frontiers in Network Psychology reveló que aproximadamente el 55 % de las personas con hígado graso se despiertan repentinamente en mitad de la noche y necesitan más tiempo para conciliar el sueño.
La enfermedad del hígado graso es un trastorno metabólico que dificulta la capacidad del organismo para regular los niveles de glucosa y lípidos en sangre. Esta afección provoca desequilibrios energéticos y afecta la calidad del sueño.
Además, el hígado tiene otra función: participa en la regulación de hormonas, incluida la melatonina. Esta hormona facilita conciliar el sueño. Sin embargo, la enfermedad del hígado graso reduce la producción de melatonina, alterando el ritmo circadiano, lo que provoca dificultad para dormir y una mala calidad del sueño.
La infección hepática provoca inflamación en el hígado. Esta inflamación afecta a todo el cuerpo, dificultando que los pacientes se relajen y duerman. La enfermedad también reduce la eficiencia del hígado, lo que provoca la acumulación de toxinas en el organismo y agrava aún más los problemas de sueño.
La enfermedad del hígado graso suele desarrollarse de forma silenciosa a lo largo de muchos años. Por lo tanto, quienes la padecen pueden no notar los síntomas en las primeras etapas.
El insomnio causado por una enfermedad hepática suele ir acompañado de síntomas como fatiga, irritabilidad y picazón en la piel. Los pacientes experimentan fatiga prolongada y dolor abdominal en la zona de las costillas inferiores derechas. La acumulación de toxinas en la sangre puede provocar picazón en la piel. Otros síntomas de la enfermedad hepática incluyen pérdida de peso inexplicable, ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos) e hinchazón abdominal.
Cuando se detectan estos síntomas, los pacientes deben acudir al hospital para un chequeo lo antes posible. Además de la medicación, los médicos pueden recomendarles que cambien su estilo de vida, controlen su peso, reduzcan el exceso de grasa, eviten el alcohol y los alimentos azucarados, y consuman más frutas y verduras, según Medical News Today .
Fuente: https://thanhnien.vn/mat-ngu-khi-nao-la-dau-hieu-cua-benh-gan-185241211135047085.htm










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