Diseño "futurista", pero alejado del usuario.
Lanzado en 2021, el Mercedes-Benz EQS se posicionó como un vehículo eléctrico de lujo pionero, que representaba la visión de futuro del fabricante de la estrella de tres puntas. Sin embargo, según declaraciones recientes del director de diseño, Gorden Wagener, el EQS no ha cumplido con las expectativas del mercado. ¿La razón? Sencilla pero profunda: el coche "apareció diez años antes de lo previsto".

Wagener afirmó sin rodeos que el diseño aerodinámico en forma de lágrima del EQS, optimizado para la eficiencia energética, no fue bien recibido por los clientes tradicionales. A pesar de su parrilla con patrón de diamante y sus faros con forma de estrella de tres puntas, el EQS carecía de la presencia lujosa, potente y atemporal que los consumidores esperan de una berlina premium como la Clase S.

«El EQS es un coche completamente diferente, no apto para quienes tienen chófer», admitió Wagener. En otras palabras, el EQS no logra conectar emocionalmente con el público objetivo principal del segmento de coches de lujo, que valora la tradición por encima del diseño innovador.
El precio de venta elevado es la "mayor barrera".
Uno de los mayores obstáculos que impiden que el EQS conquiste a los consumidores reside en su precio relativamente elevado. En el mercado vietnamita, el EQS se distribuye en dos modelos: la versión 450+ tiene un precio de lista a partir de 4.839 millones de VND, mientras que el modelo superior, el EQS 580 4MATIC, se ofrece a un precio de hasta 5.959 millones de VND.

Cabe destacar que, por el mismo precio, los compradores pueden optar por el tradicional Clase S, que ya goza de gran popularidad en Vietnam. En concreto, el S450 4MATIC tiene un precio inicial de 5.199 millones de VND, mientras que el Maybach S450 4MATIC ronda los 8.000 millones de VND. Con un presupuesto de unos 6.000 millones de VND, la mayoría de los clientes se decantarían por el Clase S, un icono de lujo, prestigio y buen valor de reventa, en lugar de arriesgarse con el EQS, un coche eléctrico aún relativamente desconocido tanto en imagen como en experiencia de conducción.

Cuando la diferenciación no evoca la misma respuesta emocional, los consumidores siempre optarán por la opción más familiar, y es por eso que EQS no ha logrado el éxito esperado inicialmente.
Lecciones de una estrategia de posicionamiento erróneo
Parte del fracaso del EQS se debe al posicionamiento de Mercedes-Benz. La compañía intentó comercializarlo como "una versión electrificada del Clase S". Sin embargo, esto llevó a los consumidores a comparar directamente el EQS con un modelo icónico que llevaba décadas en el mercado.

Según Wagener, el EQS debería haberse comercializado como un cupé eléctrico futurista, como una versión eléctrica del CLS, en lugar de posicionarse como el sucesor del Clase S. Esta "expectativa errónea" derivó en una "justa decepción" cuando los clientes sintieron que el EQS no cumplía con sus expectativas de una berlina de lujo de alta gama.
Además, el sentimiento del mercado también es un factor crucial. Wagener señala que muchas personas aún ven los vehículos eléctricos como dispositivos electrónicos que pueden quedar obsoletos rápidamente, mientras que los automóviles tradicionales de gasolina ofrecen una sensación de sostenibilidad y valor duradero, como un reloj mecánico de alta gama.
Nueva estrategia: Dejar atrás la etiqueta de inteligencia emocional y volver a los valores fundamentales.
Ante la realidad del mercado, Mercedes-Benz está llevando a cabo un ajuste estratégico integral. En primer lugar, la compañía dejará de separar su línea de vehículos eléctricos EQ de sus vehículos con motor de combustión interna. En su lugar, se aplicará un lenguaje de diseño unificado a ambos, haciéndolos más familiares y accesibles para los consumidores.

Un claro ejemplo es el modelo CLA 2025, donde las versiones eléctrica y de gasolina son prácticamente idénticas en apariencia. Mercedes también ha dejado de usar la denominación EQ por separado. El GLC eléctrico ya no se llamará EQC, sino que se integrará en la gama general del GLC. Esta estrategia ya se ha implementado con el Clase G electrificado, denominado «G580 con tecnología EQ» en lugar de EQG.
A largo plazo, el EQS será reemplazado por una variante totalmente eléctrica del propio Clase S. Sin embargo, esto no sucederá de inmediato. Mientras tanto, el EQS seguirá recibiendo actualizaciones menores durante algunos años más.
Mercedes-Benz es una marca con una rica historia y un fuerte poder simbólico. Esto significa que cualquier cambio, especialmente en diseño y posicionamiento, requiere una cuidadosa consideración. El EQS es un claro ejemplo de una marca que, si bien tenía una visión innovadora, no logró tener en cuenta adecuadamente las emociones y los hábitos de los consumidores.

Si bien EQS no puede considerarse un fracaso total, sin duda sirve como una valiosa lección sobre la importancia de lanzar un nuevo producto con una estrategia de posicionamiento clara, un diseño que se alinee con la identidad de la marca y, lo que es igualmente importante, la preparación para el mercado.
Mercedes se está adaptando y, si tiene éxito, el futuro de los coches eléctricos de Mercedes ya no parecerá "extraño", sino una continuación natural de un legado glorioso.
Fuente: https://khoahocdoisong.vn/mercedes-benz-thua-nhan-eqs-e-am-that-bai-vi-dau-den-noi-post1555294.html







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