La Armada de Estados Unidos ha confirmado sus planes para desarrollar una clase completamente nueva de acorazados de propulsión nuclear, lo que supone el regreso de Washington a la idea de buques de guerra de superficie nucleares desde la década de 1990. Según se informa, el nuevo programa tiene como objetivo contrarrestar a los cruceros nucleares rusos de la clase Kirov.
Según documentos publicados en el plan de construcción naval a largo plazo de la Armada de los Estados Unidos, la nueva clase de buques se denominará BBG(X), también conocida por los medios como el "acorazado clase Trump". Se espera que el buque tenga un desplazamiento de entre 30.000 y 40.000 toneladas, muchas veces mayor que el de los destructores estadounidenses actuales.

Según funcionarios estadounidenses, el uso de reactores nucleares permitirá que los buques alcancen mayores velocidades, mayor autonomía y la energía suficiente para alimentar armamento de última generación, como cañones electromagnéticos o láseres de alta potencia. Esta es considerada la principal diferencia con respecto a los actuales buques de guerra de superficie de la Armada de los Estados Unidos.
Según los diseños preliminares, el BBG(X) podría equiparse con hasta 128 tubos de lanzamiento vertical Mk 41 para misiles hipersónicos de ataque rápido convencional, además de tener la capacidad de transportar misiles de crucero nucleares SLCM-N lanzados desde superficie. Adicionalmente, se propone que el buque integre un sistema de defensa láser de energía dirigida y un cañón electromagnético de alta potencia.
Se cree que esta medida busca contrarrestar el poderío de los cruceros nucleares rusos de la clase Kirov, actualmente los buques de guerra de superficie de propulsión nuclear más grandes del mundo . Los buques de la clase Kirov tienen un desplazamiento de casi 28.000 toneladas y portan un gran número de misiles antibuque, misiles antiaéreos y armas hipersónicas como el Zircon.
Los analistas creen que el relanzamiento del programa de acorazados estadounidenses refleja la creciente y feroz competencia naval entre Washington, Rusia y China. La Armada de EE. UU. busca una gran plataforma de combate capaz de operar en un entorno bélico de alta intensidad y de dar soporte a futuros sistemas de armas de alta potencia.

Sin embargo, el programa BBG(X) también ha generado una considerable controversia debido a su costo exorbitante. Según documentos presupuestarios presentados al Congreso de los Estados Unidos, los tres primeros buques podrían costar más de 43 mil millones de dólares. Algunos expertos advierten que operar buques de guerra nucleares de superficie aumentará significativamente los costos de mantenimiento y ejercerá presión sobre los astilleros militares estadounidenses, que ya se encuentran sobrecargados.
A pesar de las diferentes opiniones, la decisión de Washington de desarrollar acorazados de propulsión nuclear indica que la competencia por el poder naval entre las grandes potencias está entrando en una nueva fase, donde los grandes buques de guerra y las armas de alta energía podrían convertirse en elementos centrales de la guerra naval del futuro.
Fuente: https://khoahocdoisong.vn/my-chuan-bi-phat-trien-lop-thiet-giap-ham-hat-nhan-moi-de-doi-dau-nga-post2149100038.html







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