El conflicto en Oriente Medio de las últimas semanas y el bloqueo del estrecho de Ormuz han perturbado los mercados energéticos mundiales. Las fluctuaciones en los precios del petróleo han contribuido a aliviar la presión sobre el presupuesto ruso, que ya se encuentra lastrado por las sanciones occidentales.
Hubo un tiempo en que los precios del petróleo ruso sufrieron caídas sin precedentes. En los dos primeros meses de este año, los ingresos del país procedentes del petróleo y el gas cayeron hasta un 50 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Pero ahora la situación ha cambiado.
Según informó Izvestia News el 23 de marzo, con los precios del petróleo de los Urales en 106 dólares por barril, el presupuesto ruso podría recibir 3,5 billones de rublos adicionales, casi 42.000 millones de dólares.
Según los expertos de TASS, el presupuesto federal de 2026 se planifica basándose en un precio conservador de 59 dólares por barril de petróleo crudo de los Urales; cada aumento de 10 dólares en el precio del petróleo por barril aportará 1.600 millones de dólares mensuales al presupuesto estatal a través de los impuestos sobre la extracción de minerales y los ingresos por exportaciones.
Según los analistas, la demanda de petróleo en Rusia ha superado todas las expectativas. El precio promedio del crudo Urals en febrero rondaba los 45 dólares por barril, pero ahora se ha multiplicado por casi 2,5. Un aspecto positivo que destaca la prensa rusa es la drástica reducción de la diferencia de precio entre el crudo Urals y el Brent. Esto se debe a que el petróleo Urals ha pasado de ser un producto embargado a un producto legal.
Anteriormente, según Kommersant, debido al riesgo de una crisis energética mundial, Estados Unidos autorizó el levantamiento de las restricciones al petróleo crudo ruso. Este permiso, válido hasta el 11 de abril, permite exportaciones geográficas ilimitadas. Para entonces, se podrían vender aproximadamente 19 millones de barriles de petróleo y más de 300 000 toneladas de productos derivados del petróleo.
Según los analistas, si los precios del petróleo se mantienen altos durante algunos meses más, el Ministerio de Finanzas ruso tendrá cierto margen de maniobra, ya que aliviará la presión sobre el presupuesto. Sin embargo, los altos precios del petróleo por sí solos no resolverán completamente el problema, dado que el gasto público está aumentando. El déficit presupuestario de Rusia en los dos primeros meses de 2026 superó los 3,4 billones de rublos, equivalente al 1,5% del PIB.
Según los analistas, el aumento de los precios del petróleo ofrece una oportunidad para compensar el déficit presupuestario de Rusia. Sin embargo, esto no es la solución definitiva. El gobierno ruso ha planeado recortar un 10% del gasto presupuestario no esencial para preservar el fondo nacional de bienestar social.
Fuente: https://vtv.vn/nga-giam-ap-luc-ngan-sach-100260324122816531.htm






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