Rusia crea "baterías voladoras" para drones, con el objetivo de eliminar la necesidad de recargar las baterías.
Una nueva tecnología rusa de baterías de grafito podría permitir que los drones generen energía por sí mismos a partir del calor y las ondas electromagnéticas, inaugurando una era de vuelo continuo durante días.
Báo Khoa học và Đời sống•15/05/2026
Los drones agrícolas se están convirtiendo en herramientas indispensables en la era de la Agricultura 4.0, pero una duración de la batería de tan solo 30-40 minutos sigue siendo una "pesadilla", que limita la eficiencia operativa, especialmente en campos de gran extensión que requieren un funcionamiento continuo durante muchas horas. Científicos de la Universidad Estatal Agrícola de Altai, en Rusia, acaban de anunciar una tecnología de baterías completamente nueva que utiliza núcleos de grafito, lo que permite a los drones convertir la energía térmica y las ondas electromagnéticas circundantes en energía eléctrica para mantener su funcionamiento sin depender por completo de las baterías tradicionales de iones de litio.
El avance reside en el mecanismo de "captación de energía", donde el núcleo de grafito absorbe el calor generado por las ondas electromagnéticas, y luego los termopares convierten este calor en energía eléctrica, suministrando energía directamente a los motores del dron mientras el dispositivo aún se encuentra suspendido en el aire.
Según el equipo de investigación, los futuros drones podrían utilizar los campos electromagnéticos de las líneas eléctricas de alto voltaje que atraviesan los campos para recargar sus baterías, transformando el sistema nacional de transmisión de energía en una enorme red de carga inalámbrica para la agricultura inteligente.
Además, la tecnología de baterías de grafito permite que los drones absorban el calor residual de plantas industriales, centrales eléctricas o tuberías de vapor caliente para prolongar su tiempo de funcionamiento, lo que posibilita la monitorización continua de infraestructuras o misiones de inspección industrial durante días. Lo más destacable es que la idea de utilizar láseres infrarrojos para alimentar de forma remota los drones mientras operan en el campo abre la posibilidad de que los drones puedan "recargarse en el aire" sin necesidad de aterrizar o cambiar las baterías, como ocurre actualmente. En comparación con las baterías de iones de litio, que son propensas a la degradación de su rendimiento en entornos fríos, las baterías rusas de grafito funcionan de manera más eficiente en invierno y pueden mantener su funcionamiento hasta por 3 días, una cifra considerada casi imposible para los drones civiles modernos.
Aunque la nueva tecnología aún necesita más tiempo para comercializarse y construir líneas de producción a gran escala, los expertos creen que esto podría ser un punto de inflexión histórico que ayude a los drones a superar las limitaciones de las baterías tradicionales, allanando el camino para que los "satélites terrestres" operen las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en la agricultura, la industria y la infraestructura inteligente del futuro.
Kommentar (0)