Aunque Hanói ahora cuenta con numerosas calles largas y anchas, la imagen que perdura en la memoria colectiva es la de "callejones estrechos, calles estrechas, donde está mi casa", como en la popular canción "Hanói y yo" del músico Le Vinh. Innumerables imágenes han plasmado la sencillez de estos pequeños rincones, que sin duda se han convertido en un rasgo distintivo de Hanói. Si comparamos las principales avenidas y ríos con las arterias principales de la ciudad, entonces las calles y callejones estrechos son los capilares que nutren el tejido urbano.
Revista Heritage







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