
La falta de sueño no solo provoca fatiga, sino que también afecta la salud bucal. Foto: FREEPIK
Estudios recientes han demostrado una relación bidireccional entre la calidad del sueño y la salud bucal, en particular en lo que respecta a la enfermedad periodontal, el desgaste dental y el bruxismo (rechinar de dientes) durante el sueño.
El dentista Dan Littner, especialista en endodoncia y profesor de la Facultad de Odontología Goldschleger de la Universidad de Tel Aviv, ha recopilado estudios recientes y afirma que la falta de sueño o un sueño interrumpido pueden aumentar la inflamación sistémica, debilitar el sistema inmunitario y alterar la composición de la saliva, factores que afectan a las encías.
Diversos estudios han señalado que las personas que no duermen bien tienen una mayor tasa de enfermedad periodontal, incluso después de tener en cuenta factores como la edad, el tabaquismo y los hábitos de higiene bucal.
Por el contrario, la enfermedad periodontal crónica y otros problemas de salud bucal persistentes pueden causar dolor, sensibilidad e incomodidad, lo que puede alterar el sueño.
En concreto, el bruxismo (rechinar de dientes) durante el sueño se clasifica como un trastorno del sueño que puede causar erosión del esmalte, dolor muscular y articular en la mandíbula, dolores de cabeza y, en casos graves, fracturas dentales o daños en las prótesis dentales. Esta afección suele estar asociada al estrés y la ansiedad, y puede ir acompañada de otros trastornos del sueño, como la apnea del sueño.
Los médicos creen que la mala calidad del sueño puede empeorar la inflamación en la cavidad bucal y, a la inversa, las enfermedades bucales afectan al sueño, creando un círculo vicioso. Por lo tanto, un diagnóstico y tratamiento precisos de las enfermedades bucales pueden mejorar significativamente tanto la salud bucal como la calidad del sueño.
Las conclusiones anteriores se basan principalmente en investigaciones y observaciones para encontrar correlaciones, en lugar de establecer de forma definitiva una relación de causa y efecto. Por lo tanto, se necesitan más estudios de seguimiento a largo plazo para determinar con claridad la dirección principal del impacto.
En la práctica, los expertos recomiendan que los adultos duerman regularmente entre 7 y 8 horas cada noche; se cepillen los dientes a diario, usen hilo dental y enjuague bucal; se hagan revisiones dentales cada 6 meses; usen un protector bucal si rechinan los dientes; y consulten a un especialista si sospechan desgaste dental o trastornos de la articulación temporomandibular.
Sin embargo, también cabe señalar que las medidas de autocuidado no pueden sustituir los exámenes y las consultas médicas .
Fuente: https://tuoitre.vn/ngu-khong-ngon-rang-cung-keu-cuu-20251231093250446.htm






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