Los expertos recomiendan que la protección de los riñones comience con hábitos diarios muy sencillos.
Bebe suficiente agua.
Según la Fundación Nacional del Riñón, beber suficiente agua es la forma más sencilla de mantener la función renal. El agua ayuda a disolver los desechos y eliminarlos a través de la orina, a la vez que reduce el riesgo de formación de cálculos renales. Sin embargo, la cantidad de agua necesaria puede variar según la salud, el entorno y el nivel de actividad física de cada persona.
Controla la presión arterial y el nivel de azúcar en la sangre.
Uno de los factores más importantes es controlar la presión arterial y el nivel de azúcar en la sangre. El Dr. Joseph Vassalotti, director médico de la Fundación Nacional del Riñón, afirma que la hipertensión y la diabetes son las principales causas de la enfermedad renal crónica. Subraya que mantener un peso saludable, llevar una dieta sana y hacer ejercicio con regularidad puede reducir significativamente este riesgo.

La hipertensión arterial y la diabetes son las principales causas de la enfermedad renal crónica.
Ilustración: IA
Limita el consumo de sal y alimentos procesados.
La dieta también influye directamente en la salud renal. Los expertos recomiendan limitar el consumo de sal, alimentos procesados y proteínas animales en exceso. En su lugar, aconsejan aumentar el consumo de verduras de hoja verde, frutas y fuentes de proteínas saludables. Según la Facultad de Medicina de Harvard, una dieta baja en sal no solo es beneficiosa para la presión arterial, sino que también ayuda a reducir la carga sobre los riñones durante la filtración sanguínea.
Además, el uso de medicamentos requiere extrema precaución. El Dr. Mark Perazella, nefrólogo de la Universidad de Yale (EE. UU.), advierte que el uso excesivo de analgésicos de venta libre puede causar daño renal si se usan durante períodos prolongados. Se recomienda consultar a un médico antes de usar medicamentos de forma regular.
Además, mantener un estilo de vida saludable también contribuye a proteger los riñones. El ejercicio regular ayuda a mejorar la circulación sanguínea y a controlar los factores de riesgo. Limitar el consumo de alcohol, no fumar y dormir lo suficiente también son factores importantes para que los riñones funcionen de manera más eficiente.
Finalmente, los expertos recomiendan realizarse chequeos médicos periódicos para detectar problemas renales a tiempo. Pruebas sencillas como análisis de orina o pruebas de función renal pueden ayudar a detectar la enfermedad en sus primeras etapas, lo que aumenta las posibilidades de un tratamiento eficaz.
Proteger los riñones no es complicado. Según la Fundación Nacional del Riñón, basta con mantener buenos hábitos a diario para que todos podamos mantener sano el "filtro" vital de nuestro cuerpo.
Fuente: https://thanhnien.vn/nhung-cach-don-gian-giup-bao-ve-than-moi-ngay-185260322113720363.htm








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