
Imagen que muestra la especie Epiatheracerium itjilik en su hábitat en la isla de Devon - Foto: Julius Csotonyi
La antigua especie de rinoceronte recibió el nombre de Epiatheracerium itjilik, donde "itjilik" significa "escarcha" en la lengua inuit, lo que refleja el duro entorno en el que vivió en el pasado.
Según Science Daily , un equipo de investigación del Museo Canadiense de la Naturaleza encontró el fósil casi completo de esta especie de rinoceronte en un lago dentro del cráter Haughton en la isla Devon, en el territorio de Nunavut.
Esta es una de las zonas más inhóspitas del planeta en la actualidad, por lo que el descubrimiento de una especie de rinoceronte que alguna vez habitó aquí resulta particularmente asombroso.
Basándose en el estado de sus dientes y huesos, los científicos creen que este individuo se encontraba en la etapa adulta temprana o intermedia. Cabe destacar que carecía de cuernos, a diferencia de la imagen familiar de los rinocerontes actuales.
Antes de nombrar la especie, el equipo de investigación consultó con Jarloo Kiguktak, un anciano inuit y ex alcalde de la comunidad de Grise Fiord, el asentamiento inuit más septentrional de Canadá.
El nombre "itjilik" fue elegido para honrar la herencia cultural indígena y las características "heladas" del entorno donde alguna vez existió esta especie.
Este descubrimiento es particularmente importante porque se trata del rinoceronte que ha habitado la latitud más alta jamás registrada. Esto obliga a los científicos a reconsiderar la historia evolutiva y la distribución geográfica de la familia de los rinocerontes.
Mediante un análisis más exhaustivo de otras 57 especies antiguas de rinocerontes, el estudio demuestra que la región ártica desempeñó en su día un papel importante en la evolución de este grupo animal.
Los científicos también plantean la hipótesis de que los rinocerontes pudieron haber migrado entre Europa y Norteamérica a través de un antiguo puente terrestre, ahora desaparecido, llamado Puente Terrestre del Atlántico Norte. El descubrimiento de Epiatheracerium itjilik confirma una vez más la importancia del Ártico en la investigación paleontológica.
Aunque hoy en día el Ártico es una tierra fría e inhóspita, en el pasado pudo haber sido un corredor migratorio y evolutivo crucial para muchos animales grandes, lo que no solo nos ayuda a comprender mejor a los rinocerontes, sino que también demuestra que los hábitats de estas especies eran mucho más flexibles y diversos de lo que son hoy en día.
Esto también plantea una gran pregunta: ¿cuántas especies animales antiguas siguen "durmiendo" bajo el permafrost ártico?
Fuente: https://tuoitre.vn/phat-hien-loai-te-giac-moi-o-bac-cuc-20260421231113437.htm






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