
El 5 de enero de 2026, un anuncio conmocionó al mundo del fútbol: el Manchester United anunció oficialmente la destitución de Ruben Amorim. El técnico portugués de 40 años, quien asumió las riendas del Manchester United en noviembre de 2024, finalizó su mandato en Old Trafford tras tan solo 14 meses.
La destitución de Amorim no fue del todo inesperada. El rendimiento del Manchester United en la Premier League esta temporada ha sido realmente preocupante. El club ocupa actualmente el sexto puesto, muy por debajo de las expectativas y de la categoría de un club de élite. Al repasar los 63 partidos que Amorim dirigió al equipo, con 25 victorias, 15 empates y 23 derrotas (una tasa de victorias inferior al 40 %), es evidente que no logró satisfacer a la directiva ni a la afición.
Sin embargo, no todo se reduce a malos resultados. En los últimos 13 años, 10 entrenadores han perdido sus empleos con el mismo resultado: un rendimiento decreciente. Desde aquellos que se habían labrado una reputación ilustre (Van Gaal, Mourinho) hasta los entrenadores más prometedores (Amorim), ninguno pudo perdurar en Old Trafford.
El escenario recurrente es que llega un nuevo entrenador, se espera que tenga un buen rendimiento, luego se le dan amplios fondos para fichar nuevos jugadores, pero todo eso fracasa y el entrenador tiene que irse. Desde Mourinho, Van Gaal, Ralf Rangnick hasta Amorim… todos siguieron el mismo camino. Se les culpó, pero en última instancia, el problema radica en parte en la cúpula.

Según el periodista principal de The Athletic, David Ornstein, Amorim y el club han tenido serios desacuerdos con respecto a la transferencia.
El verano pasado, el club fichó a tres delanteros, pero descuidó reforzar el mediocampo. En enero, Amorim quiso fichar a un centrocampista, pero el club quiso esperar hasta el verano, cuando contaba con mayor presupuesto. Esta inconsistencia en la estrategia de fichajes se convirtió en la causa principal de la ruptura de su relación.
Además de los problemas de transferencias, la terquedad de Amorim con respecto a los sistemas tácticos y la tensa relación entre él, los jugadores y la gerencia también ponen en peligro su posición como entrenador en jefe.
Según Sky Sports, la negativa de Amorim a cambiar su formación preferida, el 3-4-2-1, incluso cuando el equipo no estaba rindiendo lo suficiente, había erosionado la confianza de la directiva del Manchester United. Recientemente aceptó el cambio, pero los resultados fueron insatisfactorios, lo que agravó aún más el conflicto entre ambas partes.
En la rueda de prensa posterior al empate 1-1 contra el Leeds la noche del 4 de enero, reiteró que llegó al MU como "entrenador", no como entrenador. Esta declaración provocó una fuerte reacción y expuso por completo el conflicto subyacente entre ambas partes. La actitud negativa y las reacciones emocionales de Amorim llevaron al club a concluir que su puesto ya no era seguro.
El despido de Amorim no es simplemente la salida de un entrenador, sino que también provoca una profunda reflexión sobre el conflicto en Old Trafford. En esta era de búsqueda del éxito rápido, el Manchester United parece estar atrapado en un dilema. Anhelan recuperar su antigua gloria, pero no les dan a los entrenadores el tiempo suficiente para adaptarse, mientras que la directiva interfiere constantemente en su trabajo. El resultado es un proceso repetitivo de constantes cambios de entrenador y ajustes de táctica, lo que lleva a un rendimiento decreciente.
El caso Amorim podría ser la culminación de esta serie de problemas, recordándonos que el fútbol no es solo un deporte de victorias y derrotas, sino también la encarnación de una cultura y una filosofía. Solo encontrando el camino correcto hacia el desarrollo, un club puede mantener su posición invencible en la feroz competencia.
Pero la pregunta es: ¿cuál es el camino correcto para MU? Es una pregunta que parece no tener respuesta por el momento.
Fuente: https://tienphong.vn/ruben-amorim-bi-sa-thai-and-can-benh-man-tinh-cua-mu-post1810510.tpo






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