
Durante casi un siglo, en el mismo lugar, el aeropuerto ha desempeñado cuatro funciones sucesivas: pista de aterrizaje colonial, base aérea en tiempos de guerra, infraestructura civil durante la reconstrucción y puerta de entrada internacional a una ciudad moderna.
Una mirada retrospectiva a los últimos 100 años
Entre 1926 y 1930, cuando Tourane aún era una escala en la ruta aérea de Indochina, era simplemente un aeródromo con una pista de tierra, suficiente para que los aviones de hélice aterrizaran y repostaran. No era un aeropuerto en el sentido moderno, pero estableció algo importante: la ubicación estratégica de Da Nang para el transporte en el centro de Vietnam. La decisión de establecer entonces este punto de aterrizaje influyó, de forma involuntaria, en el paisaje urbano durante casi cien años.
En las décadas de 1960 y 1970, este lugar se transformó por completo en la Base Aérea de Da Nang. Estados Unidos la amplió hasta convertirla en una de las principales bases aéreas del sudeste asiático, construyendo largas pistas de hormigón para aviones a reacción, plataformas, depósitos técnicos y sistemas logísticos. Este periodo sentó las bases de la infraestructura de pistas que el Aeropuerto de Da Nang aún utiliza hoy en día.
Tras 1975, el aeropuerto de Da Nang entró en un periodo de relativa calma: se civilizó, se reutilizaron las antiguas instalaciones, contó con una terminal pequeña y una capacidad operativa limitada. Su función principal era la de conectar el territorio nacional durante la reconstrucción del país. Pero fue precisamente este mantenimiento continuo lo que impidió que la infraestructura se viera afectada, permitiendo que Da Nang iniciara un nuevo ciclo de crecimiento.
Desde principios de la década de 2000, junto con el auge del turismo y los servicios, el aeropuerto ha experimentado una importante modernización. Las terminales T1 (2011) y T2 (2017) han transformado Da Nang en la puerta de entrada internacional del centro de Vietnam. El rápido aumento del número de pasajeros ha impactado directamente en el crecimiento económico de la ciudad. El aeropuerto ya no es solo una instalación de transporte, sino que se ha convertido en un motor de desarrollo.
Cuatro capas de roles históricos han dejado cuatro legados distintos: el posicionamiento del transporte desde la época colonial, la infraestructura a gran escala desde el período de guerra, la continuidad de la explotación durante la reconstrucción y la dinámica económica en la era moderna.
Por lo tanto, el aeropuerto de Da Nang hoy no es solo una historia de aviación. Es una historia sobre la reestructuración del desarrollo urbano para los próximos cien años. ¿Cómo podemos aprovechar el valor de este terreno histórico si su función cambia? ¿Cómo podemos conciliar el crecimiento urbano, la seguridad aérea y la eficiencia de la infraestructura?
Para responder a esas preguntas, es necesario ver el aeropuerto no como un simple proyecto de ingeniería, sino como un patrimonio histórico, una infraestructura, un proyecto de planificación. Durante casi un siglo, cada cambio en el aeropuerto ha coincidido con un punto de inflexión para Da Nang. Y es muy posible que el próximo punto de inflexión de la ciudad comience precisamente aquí.
Visión de futuro
Durante muchos años, la historia de los aeropuertos ubicados en el corazón de las ciudades se ha enmarcado a menudo dentro de una mentalidad común: que son un "cuello de botella". La gente ve el ruido, la fragmentación espacial, las restricciones de altura en los edificios y, a partir de ahí, llega a una conclusión aparentemente lógica: el aeropuerto debería ser reubicado para liberar terreno para el desarrollo urbano.
Esa perspectiva fue apropiada en su momento para un período de desarrollo en el que las ciudades se entendían principalmente como la expansión física de viviendas, carreteras y edificios. Sin embargo, en el contexto de las ciudades modernas, donde los valores fundamentales ya no residen en la superficie terrestre sino en el conocimiento, la tecnología, la conectividad y la experiencia, esa perspectiva ya no es relevante.
El problema al que se enfrenta Da Nang hoy no es "¿qué obstáculos crea un aeropuerto en el centro de la ciudad?", sino más bien "¿qué oportunidades estratégicas abre un aeropuerto en el centro de la ciudad?". Esto representa un cambio de mentalidad: de una visión centrada en la infraestructura a una visión centrada en el posicionamiento urbano.
El Aeropuerto Internacional de Da Nang, visto desde una nueva perspectiva, ya no es solo una simple infraestructura aeroportuaria. Es el primer punto de contacto entre la ciudad y el mundo . Cada día, decenas de miles de personas aterrizan aquí antes de disfrutar de la playa de My Khe, antes de cruzar el río Han, antes de sentir el ritmo de la vida urbana. Ese momento de aterrizaje es, en esencia, la carta de presentación de Da Nang. Y en la era de las experiencias, esa carta de presentación tiene un valor posicional mucho mayor que cualquier eslogan publicitario.
Si observamos el panorama mundial, las ciudades más inteligentes no se apresuran a reubicar los aeropuertos fuera del centro urbano. Están redefiniendo el espacio que rodea al aeropuerto para transformarlo en un nuevo centro de desarrollo.
Da Nang se enfrenta a una oportunidad que muy pocas ciudades asiáticas poseen todavía: un aeropuerto internacional situado en pleno centro de esta ciudad costera.
Si se reubica, Da Nang perdería una ventaja que muchas ciudades han perdido definitivamente al verse obligadas a trasladar sus aeropuertos a decenas de kilómetros de distancia. Si permanece en su lugar, pero continúa siendo tratado como un aeropuerto común, como hasta ahora, Da Nang desaprovechará una oportunidad. Solo redefiniendo el papel del aeropuerto podrá la ciudad explotar plenamente su valor estratégico.
Redefinir aquí no significa renovar la terminal ni ampliar la pista. Redefinir significa reorganizar todo el espacio que rodea el aeropuerto como un centro de innovación conectado con el conocimiento, la tecnología, la cultura y los servicios internacionales. Así, cuando los extranjeros lleguen a Da Nang, no solo entrarán en una terminal, sino en un espacio que refleje de inmediato la visión y las aspiraciones de la ciudad.
Los aeropuertos, que antes eran meramente infraestructura técnica, se convertirán en infraestructura de conocimiento urbano. De ser un punto de división espacial, pasarán a ser el núcleo para la reestructuración del espacio de desarrollo, especialmente hacia el oeste y el noroeste. De ser vistos como un cuello de botella, se convertirán en un motor de crecimiento.
Más importante aún, este enfoque se alinea con el posicionamiento de Da Nang como ciudad costera internacional. Una ciudad costera no solo se define por sus playas y carreteras costeras, sino también por su capacidad de conexión con el mundo, su capacidad para atraer conocimiento, tecnología y recursos humanos altamente cualificados. El aeropuerto es el ejemplo más claro de esta conectividad. Si se organiza adecuadamente, puede convertirse en la puerta de entrada al conocimiento internacional de la ciudad.
Por lo tanto, la pregunta para Da Nang no es "¿cuándo se reubicará el aeropuerto?", sino "¿cuándo se integrará el aeropuerto en la planificación estratégica de la ciudad?". No se trata de un problema de tráfico, sino de posicionamiento para el futuro. No se trata de solucionar un problema existente, sino de aprovechar una ventaja excepcional.
En la nueva concepción de la planificación, el aeropuerto de Da Nang no debe considerarse un área funcional aislada, sino el núcleo de una estructura de desarrollo abierta. Es necesario establecer mecanismos políticos específicos para aprovechar los terrenos circundantes y así convertir esta visión en realidad.
Entonces, la historia del aeropuerto de Da Nang ya no girará en torno al ruido o las restricciones de altura. Se convertirá en una historia de visión urbana. Una ciudad que ve oportunidades donde otros solo ven limitaciones. Una ciudad que transforma la infraestructura técnica en infraestructura del conocimiento. Una ciudad que comprende que, en la nueva era, el valor no reside en la cantidad de terreno disponible para la construcción, sino en cómo se organiza el espacio para crear conocimiento, conexión y experiencia.
Fuente: https://baodanang.vn/tam-nhin-moi-cho-san-bay-da-nang-3326166.html






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