La experiencia demuestra que las aspiraciones solo se materializan cuando cuentan con un marco institucional suficientemente sólido, transparente y capaz. Como señaló el Secretario General To Lam, sin avances significativos en las instituciones y las leyes, y sin una Asamblea Nacional valiente, inteligente, decidida y altamente responsable, es improbable que se alcancen los grandes objetivos del desarrollo nacional.
Por lo tanto, la mayor responsabilidad de la 16ª Asamblea Nacional, desde su primera sesión, es establecer las bases institucionales para un nuevo ciclo de crecimiento, donde todos los recursos y motores de desarrollo deben ser movilizados y operados de manera efectiva.

La reforma institucional se ha convertido en una necesidad urgente. La conclusión del Segundo Pleno del XIV Comité Central hizo hincapié en la necesidad de perfeccionar un marco institucional integral, moderno y competitivo para impulsar el crecimiento; de pasar de un enfoque de aprobación previa a uno de aprobación posterior; y de garantizar que las leyes no solo sean correctas y estén bien redactadas, sino también eficaces en la práctica y en la vida cotidiana. Esto representa un cambio fundamental en la concepción de la gobernanza nacional, que exige medidas más decisivas y sustantivas por parte del órgano legislativo, la máxima instancia del poder estatal.
Al analizar varios periodos, se hace evidente una paradoja: abundan las políticas y la determinación, pero los resultados suelen estar por debajo de las expectativas. Las razones principales radican en obstáculos institucionales que tardan en resolverse, en una implementación inconsistente y en una disciplina y un orden a veces laxos en ciertas áreas. Si estos obstáculos no se resuelven de manera decisiva, será difícil alcanzar el objetivo de un alto crecimiento.
En este contexto, la Asamblea Nacional no puede limitarse a aprobar leyes, resoluciones y políticas macroeconómicas, sino que debe dar un paso adelante en la construcción institucional, tomando decisiones valientes sobre temas difíciles, asuntos nuevos y áreas sin precedentes, allanando el camino hacia un desarrollo nacional rápido y sostenible. Cada decisión legislativa debe ser considerada exhaustivamente y evaluada minuciosamente, respondiendo con claridad a la pregunta: ¿qué beneficios aportará o, por el contrario, generará dificultades para la población, las empresas, la economía y el país?
En la conclusión de la segunda Conferencia del Comité Central, este hizo especial hincapié en la necesidad de una sólida innovación en la implementación organizativa, una supervisión y gestión posteriores a la inspección más rigurosas, y la superación decidida de la evasión y elusión de responsabilidades. Esto exige que la Asamblea Nacional continúe innovando sus métodos de supervisión hacia un enfoque sustantivo y basado en datos, y que dé seguimiento a los resultados hasta el final, prestando especial atención a la supervisión de la emisión de documentos rectores para la aplicación de leyes y resoluciones. La disciplina en la inversión pública, la disciplina presupuestaria y la rendición de cuentas en la gestión financiera pública deben convertirse en principios fundamentales e inflexibles, pues sin disciplina no puede haber confianza, y sin confianza es imposible movilizar recursos para el desarrollo.
Ante la enorme presión que generan los complejos cambios en la situación internacional actual, se puede afirmar que la movilización de recursos constituye la prueba más importante para la reforma institucional. El objetivo de un crecimiento de dos dígitos será inalcanzable si se sigue dependiendo de los motores tradicionales. La necesidad de desarrollar el mercado de capitales, diversificar los canales de financiación, promover el sector privado y atraer eficazmente capital de alta calidad impone a la Asamblea Nacional una importante responsabilidad en el establecimiento de un marco regulatorio transparente, estable y predecible. Si las instituciones carecen de coherencia y los riesgos no se gestionan adecuadamente, los recursos sociales permanecerán limitados en lugar de liberarse.
Las decisiones de la Asamblea Nacional, desde su primera sesión, deben configurar y sentar las bases institucionales de un nuevo modelo de crecimiento en el que la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital desempeñen un papel protagónico como motor principal. Esto no es solo una opción, sino un camino inevitable para mejorar la productividad, la calidad y la competitividad de la economía.
Por lo tanto, la primera sesión de la XVI Asamblea Nacional no es simplemente el comienzo de un nuevo mandato, sino también un momento para establecer la disciplina institucional, definir los métodos de desarrollo y fortalecer la confianza en esta nueva etapa. Como destacó el presidente de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man, «la organización exitosa de esta sesión, de particular importancia, generará un nuevo impulso y una mayor confianza para el nuevo mandato».
El objetivo de lograr un crecimiento sustancial y sostenible de dos dígitos es un imperativo para el desarrollo y, a su vez, un indicador de la capacidad constructiva de la XVI Asamblea Nacional. Sobre todo, será la medida más precisa del coraje, la sabiduría y la actuación responsable de la XVI Asamblea Nacional para responder a las exigencias del desarrollo nacional en la nueva era.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/tang-truong-2-con-so-va-trong-trach-cua-quoc-hoi-10412338.html







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