El apartamento original de 63 m² tenía paredes que delimitaban las zonas funcionales, lo que, sin querer, hacía que el espacio se sintiera estrecho y carente de conexión. Para crear un espacio más fresco y singular, el arquitecto eliminó algunas paredes y las sustituyó por arcos.


Estas estructuras están dispuestas de forma entrelazada, creando huecos a través de los cuales los espacios se dividen de manera convencional, manteniendo al mismo tiempo una conexión entre ellos.






Al no existir límites entre paredes y techos, las estructuras arqueadas crean espacios de profundidad e intriga, rompiendo con la imagen monótona que a menudo se ve en apartamentos pequeños.
Fuente: https://tienphong.vn/tao-su-moi-me-cho-nha-chung-cu-bang-he-khung-vom-post1848092.tpo







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