Sin embargo, cuando Hanoi propuso contratar expertos y gerentes del sector privado para dirigir las empresas estatales y las unidades de servicio público, la iniciativa atrajo especial atención. Esto se debe a que no se trata solo de un cambio de personal, sino que también refleja una nueva mentalidad en la gobernanza del sector público.
Durante mucho tiempo, la selección de directivos en las empresas estatales se ha regido principalmente por procedimientos administrativos, limitados a la planificación de personal preexistente. Si bien este enfoque garantiza la estabilidad, también revela limitaciones cuando la economía exige capacidades de gestión modernas, pensamiento innovador y rápida adaptabilidad.
Mientras tanto, el sector privado ha visto surgir a numerosos directores ejecutivos y gerentes experimentados que han ayudado a las empresas a lograr un fuerte crecimiento, mejorar la eficiencia del capital y expandir sus mercados. La "apertura" de Hanói y su propuesta de contratar expertos y gerentes para dirigir las empresas estatales demuestran la determinación de cambiar las prácticas de gestión tradicionales.
Un aspecto destacable del reciente borrador de propuesta de Hanói es el cambio de los nombramientos administrativos a la selección de líderes basada en la competencia y los resultados. La ciudad planea implementar un sistema de contratos, con salarios acordados y vinculados al desempeño. Quienes sean contratados podrían recibir bonificaciones de hasta cuatro meses de salario si desempeñan bien sus funciones.
Más importante aún, el borrador también establece condiciones estrictas en cuanto al control de conflictos de intereses, la transparencia en la declaración de información y el compromiso con la lucha contra la corrupción. Esto demuestra que Hanói no solo busca atraer talento, sino que también aspira a construir un mecanismo de gobernanza más transparente y profesional.
Dado que Vietnam aspira a convertirse en un país de altos ingresos para 2045, la reforma de la gobernanza de las empresas estatales es una necesidad urgente. Muchos expertos consideran que la contratación de directores ejecutivos profesionales es habitual en una economía de mercado. Lo importante es otorgarles a los ejecutivos autoridad real y evaluar su desempeño en función de resultados concretos.
Sin embargo, simplemente extender la alfombra roja no es suficiente. Si las empresas siguen limitadas por demasiados trámites, múltiples niveles de procesos de aprobación o temor a la responsabilidad, incluso los directores ejecutivos más talentosos tendrán dificultades para lograr avances significativos. Una reforma exitosa debe ir acompañada de una clara delegación de autoridad y una rendición de cuentas transparente.
El programa piloto también debe implementarse con cautela, con criterios específicos y mecanismos de seguimiento eficaces. No podemos permitir que se contrate a directores ejecutivos mediante mecanismos de mercado, pero que la gestión siga siendo burocrática, ni que el mecanismo abierto se convierta en una laguna legal para intereses particulares.
La propuesta de Hanói es una señal positiva, que demuestra que la administración pública está priorizando la competencia real y la eficiencia laboral. Cuando el sector público busca activamente talento y está dispuesto a competir para atraer a profesionales cualificados, no solo se trata de una innovación en materia de personal, sino también de un cambio en la concepción del desarrollo.
Si se implementa de manera efectiva, el mecanismo de "alfombra roja" para dar la bienvenida a los directores ejecutivos podría convertirse en un catalizador para la reforma de las empresas estatales, contribuyendo a mejorar la eficiencia de la gestión y generando un mayor impulso para el crecimiento económico.
Fuente: https://nld.com.vn/trai-tham-do-don-ceo-196260528203841803.htm







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