Según un artículo publicado en la revista científica Nature, un equipo de investigación dirigido por el profesor Peng Huisheng ha fabricado con éxito un tipo de circuito integrado basado en fibra (CIF). La característica destacada de este chip es su estructura extremadamente flexible. En lugar de grabar circuitos sobre una oblea de silicio rígida y plana, como en los métodos tradicionales, los científicos fabricaron componentes electrónicos (como transistores) sobre una fina lámina de polímero. Esta lámina de polímero se enrolló firmemente para formar un cable microscópico.
El resultado es un chip de fibra con un diámetro similar al de un cabello humano, pero que contiene docenas de capas de circuitos eléctricos apilados. Su densidad de componentes es impresionante, con aproximadamente 100.000 transistores por centímetro de longitud. Esto permite que el chip de fibra realice tareas complejas como la adquisición de señales, el procesamiento de datos e incluso el reconocimiento de imágenes mediante inteligencia artificial.
Uno de los mayores desafíos de la ropa inteligente es la durabilidad. Los dispositivos electrónicos suelen ser resistentes al agua y a los impactos, pero el chip de fibra de la Universidad de Fudan ha demostrado una resistencia notable.
Tras rigurosas pruebas, este tipo de chip siguió funcionando con normalidad tras ser doblado, estirado y lavado con agua y detergentes comunes. La carcasa protectora de polímero flexible aisló completamente los componentes electrónicos internos del entorno externo. El equipo de investigación incluso lo probó haciendo pasar un camión de 15,6 toneladas sobre las fibras del chip entretejidas en la tela, y el resultado fue que permaneció intacto, sin daños ni degradación del rendimiento.
La llegada de los chips de fibra marca un punto de inflexión significativo. Anteriormente, las fibras inteligentes servían principalmente como simples sensores o conductores eléctricos, y el procesamiento de datos aún dependía de circuitos impresos externos. Ahora, el propio tejido puede convertirse en un "cerebro" informático.
Esta tecnología abre innumerables aplicaciones prácticas. Pensemos en camisetas que monitorizan continuamente la frecuencia cardíaca y los niveles de oxígeno en sangre, enviando alertas directas a los médicos sin necesidad de relojes adicionales ni equipos voluminosos. En el ámbito del entretenimiento, los guantes de realidad virtual (RV) podrían ser tan ligeros como los guantes convencionales, lo que haría las experiencias de juego más realistas.
Además, los chips de fibra tienen grandes aplicaciones potenciales en medicina, por ejemplo, implantes blandos más compatibles con el cuerpo humano o interfaces cerebro-computadora que permiten a personas con discapacidad controlar dispositivos con sus pensamientos.
Gracias a la compatibilidad con los procesos textiles industriales existentes, la producción en masa de prendas que incorporen estos chips de fibra será totalmente factible en un futuro próximo, acercando a la humanidad a un mundo donde todo lo que vestimos podrá estar conectado e ser inteligente.
Fuente: https://baophapluat.vn/trung-quoc-che-tao-chip-soi-mong-nhu-toc.html







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