La selección tunecina afronta el Mundial de 2026 con una confianza serena tras clasificarse de forma convincente sin encajar un solo gol.
Sin embargo, persisten las dudas habituales sobre si su estilo de juego disciplinado será suficiente para poner en aprietos a los mejores equipos del mundo en las grandes ligas.
Según el corresponsal de la Agencia de Noticias de Vietnam en el norte de África, Túnez, que se encuentra en el Grupo F junto con los Países Bajos, Japón y Suecia, volverá a confiar en su organización defensiva y estabilidad táctica, cualidades que durante mucho tiempo la han convertido en uno de los equipos más resistentes de África.
Sin embargo, las recientes actuaciones siguen preocupando a los aficionados por la falta de contundencia en ataque ante rivales más fuertes. Túnez aún se basa más en un juego colectivo disciplinado que en momentos de brillantez individual.
El entrenador Sabri Lamouchi realizó ajustes al iniciar una cautelosa renovación de una plantilla veterana de cara a la fase final, retirando de la lista a veteranos experimentados como el centrocampista Ferjani Sassi y el defensa Yassine Meriah para refrescar al equipo.
Se están dando oportunidades a caras nuevas y jugadores más jóvenes, con el objetivo de aportar más energía al equipo, manteniendo al mismo tiempo la solidez defensiva que ayudó a Túnez a clasificarse con éxito.
Entre las incorporaciones más destacadas se encuentra el centrocampista del Union Berlin, Rani Khedira. El jugador de 32 años es hermano menor del exinternacional alemán Sami Khedira y se mudó a Túnez a principios de este año. El seleccionador francés también convocó a varios jugadores jóvenes, entre ellos el delantero del Paris Saint-Germain, Khalil Ayari, y el delantero que juega en Canadá, Rayan Elloumi, lo que sugiere una transición gradual en lugar de una renovación completa.
Sin embargo, las esperanzas de las "Águilas de Cartago" podrían depender en gran medida del centrocampista del Burnley, Hannibal Mejbri, uno de los pocos jugadores creativos capaces de marcar la diferencia cerca de la portería rival. El jugador de 23 años se formó en la cantera del Manchester United antes de fichar por el Burnley y se espera que asuma gran parte de la responsabilidad ofensiva de Túnez en el torneo.
El estilo de juego pragmático de Túnez los ha convertido desde hace tiempo en un rival formidable en los torneos de fútbol africanos, pero su historial en la Copa del Mundo sigue siendo bastante discreto. El equipo ha participado en seis Mundiales anteriores, pero nunca ha superado la fase de grupos.
Competir en un grupo que incluye a los Países Bajos, Japón y Suecia podría ser la prueba definitiva para evaluar si el proceso gradual de reconstrucción del entrenador Lamouchi le ha dado a Túnez la calidad y el dinamismo necesarios para liberarse de su imagen habitual de "desafiante duro".
Fuente: https://www.vietnamplus.vn/world-cup-2026-dai-bang-carthage-cho-ngay-cat-canh-post1114015.vnp







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