Las ciruelas son una fruta popular de verano. Son ricas en vitaminas B, C, A y E, así como en proteínas, fibra, ácidos orgánicos y carbohidratos. Según la tabla de composición nutricional del Instituto Nacional de Nutrición, un promedio de 100 g de ciruelas moradas contiene nutrientes como: agua (94,1 g), proteínas (0,6 g), grasas (0,2 g), fibra (0,7 g), carbohidratos (3,9 g), almidón (4,6 g), calcio (28 mg) y potasio (157 mg)...
Según el Hospital Nguyen Tri Phuong (Ciudad Ho Chi Minh), incluir ciruelas en la dieta puede ayudar a prevenir y tratar enfermedades del sistema digestivo. Las ciruelas contienen nutrientes como sodio, potasio, magnesio, calcio, zinc, flúor, cobre, cromo, manganeso y fósforo, que ayudan a limpiar los intestinos y estimulan la contracción muscular.

Las ciruelas también se consideran una fruta que favorece la evacuación intestinal. A las personas que sufren estreñimiento se les suele recomendar que incluyan ciruelas en su dieta. Los estudios demuestran que las ciruelas pueden ayudar a eliminar el colesterol dañino.
El consumo de ciruelas es beneficioso para pacientes con aterosclerosis y colecistitis, ya que favorece la diuresis. Además, las ciruelas son beneficiosas para personas con hipertensión y enfermedad renal.
Las ciruelas ayudan a equilibrar el sistema nervioso, aportando beneficios mentales positivos. También contienen cumarina, que previene la formación de coágulos sanguíneos. Además, esta fruta ayuda a estabilizar la presión arterial, contribuyendo a la protección del sistema cardiovascular.
4 cosas que debes evitar al comer ciruelas
Evite comer demasiadas ciruelas al día: Las personas con diabetes, obesidad, gota o reumatismo deben evitar especialmente esta fruta. Los niños también deben evitar consumir demasiado jugo de ciruela, ya que puede causar dolor de estómago, trastornos intestinales y diarrea.
- No se deben comer ciruelas con el estómago vacío porque su alta acidez puede irritar el estómago.
No pele las ciruelas, ya que la piel es rica en fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes. Antes de consumirlas, lave la capa blanquecina de la piel para evitar alergias y sumérjalas en agua con sal diluida durante 15-20 minutos para mayor seguridad.
Evite sumergir las ciruelas en demasiada sal o sal con chile para minimizar el consumo de sal. Un alto consumo de sal puede provocar hipertensión, diversas enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal y otros problemas de salud.
En declaraciones a VietNamNet , el Dr. Doan Hong, de la Clínica de Nutrición del Instituto de Medicina Aplicada de Vietnam, afirmó que las personas con fiebre no deben evitar comer ciruelas, pero tampoco deben consumir demasiadas, ya que pueden provocar calor interno, úlceras bucales y forúnculos. Los adultos deben comer solo entre 4 y 5 ciruelas al día, y los niños no más de 2 o 3.
Aspectos a tener en cuenta al elegir ciruelas
El Dr. Hong recomienda elegir ciruelas de buena calidad, con hojas frescas y tallos bien adheridos al fruto. Deben estar intactas, redondas, carnosas y sin deformaciones; evite las que estén magulladas, tengan manchas oscuras en la piel, marcas de uñas, arañazos o picaduras de insectos, ya que son susceptibles a infecciones bacterianas y se estropean.
La piel de la ciruela debe ser lisa y brillante, con una fina capa blanquecina. Lo ideal es elegir ciruelas con piel de color verde y rojo, ya que suelen ser más dulces. Evita las ciruelas completamente verdes o rojas, pues a menudo están verdes, ácidas o demasiado maduras y ya no son crujientes ni deliciosas.
Fuente: https://vietnamnet.vn/4-khong-khi-an-man-loai-qua-dac-san-ngay-he-2519357.html









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