Información general sobre las terminales de ferry I y II de Long Dai en la actualidad.
Una saga épica en medio de la "zona de fuego".
Durante los años de la guerra contra Estados Unidos, la terminal de ferry de Long Dai ocupó una posición estratégica crucial, considerada el punto de estrangulamiento de la Carretera 15, la arteria vital que conectaba la retaguardia del Norte con los campos de batalla del Sur. A partir de 1965, cuando Estados Unidos intensificó su campaña de bombardeos contra el Norte, esta zona se convirtió en un foco constante de intenso fuego. Aviones supersónicos, bombas láser, minas, buques de guerra… bombardeaban día y noche con el objetivo de bloquear nuestra vital vía de transporte.
Pero tras cada bombardeo, el cuerpo de ingenieros, los trabajadores civiles y los jóvenes voluntarios se mantuvieron firmes, rellenando los cráteres de las bombas, restableciendo los cruces de los transbordadores y asegurando el transporte de armas, alimentos y suministros al campo de batalla. Este espíritu quedó plasmado en lemas como: «Combatir al enemigo mientras se avanza, abrir camino mientras se progresa» y «Vivir aferrándose a puentes y carreteras, morir con valentía y determinación».
Monumento a la terminal de ferry de Long Dai II
A principios de 1971, para reducir las pérdidas, la terminal de transbordadores de Long Dai se dividió en dos ramales: el Ferry I, cerca del puente, y el Ferry II, a unos 500 metros río abajo. La Compañía 130, con 150 jóvenes voluntarios de entre dieciocho y veinte años, gestionó directamente el Ferry II e inauguró la Ruta 18. Viviendo en medio del caos, escribieron capítulos de la historia con su sudor, su sangre y la vida de su juventud.
El 19 de septiembre de 1972, mientras estaban de servicio, aviones estadounidenses bombardearon inesperadamente el Ferry II. En tan solo una hora, 15 jóvenes voluntarios (7 mujeres y 8 hombres) sacrificaron valientemente sus vidas. Tres cayeron mientras transportaban mercancías en el barco, y otros 12 fallecieron en el muelle y en el refugio antiaéreo.
Pero la tragedia no terminó ahí. El 23 de septiembre de 1972, otro bombardeo azotó la zona, cobrándose la vida del soldado Tran Manh Ha mientras estaba de servicio. Todos perecieron en esta zona gravemente bombardeada, lo que garantizó que la vital ruta de transporte hacia el sur permaneciera intacta.
El búnker en forma de A, donde los Jóvenes Voluntarios se refugiaban durante los ataques aéreos enemigos.
El valor histórico y cultural de un sitio histórico.
El heroico sacrificio de 16 jóvenes voluntarios en la terminal de ferry de Long Dai II se ha convertido en una epopeya inmortal. Su sangre se mezcló con el río, confirmando la verdad: "Los corazones pueden dejar de latir, pero las arterias del transporte no pueden dejar de fluir". Esta pérdida contribuyó a la victoria estratégica de 1972, obligando a Estados Unidos a firmar el Acuerdo de París y allanando el camino para la gran victoria de la primavera de 1975.
La Sra. Le Thi Hoai Huong, directora del Museo Provincial de Quang Tri , afirmó: "La reliquia no es solo un testimonio trágico de un período heroico, sino también un símbolo del espíritu resiliente y valiente de la juventud vietnamita; al mismo tiempo, reafirma el gran papel de la Fuerza de Voluntarios Juveniles en la guerra de resistencia contra los Estados Unidos para salvar al país".
Una placa conmemorativa con los nombres de 16 jóvenes voluntarios que sacrificaron sus vidas en la terminal de ferry de Long Dai II en septiembre de 1972.
Hoy en día, la terminal de ferris de Long Dai II no solo es un monumento histórico, sino también un lugar para educar a las nuevas generaciones sobre las tradiciones revolucionarias. Los cráteres de las bombas, los búnkeres en forma de A y las inscripciones en las tablillas de piedra se han convertido en "lecciones vivas" sobre patriotismo, sacrificio y espíritu indomable.
El 9 de septiembre de 2025, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo emitió una resolución que clasifica la terminal de ferris de Long Dai II como monumento histórico nacional, un merecido reconocimiento a los silenciosos sacrificios de los jóvenes de la Compañía 130. Esta clasificación no solo reafirma el valor histórico del monumento, sino que también contribuye a su preservación, apreciación y difusión de las tradiciones de hoy y de las generaciones futuras.
En el futuro, este lugar se convertirá en un destino habitual para quienes deseen reconectar con sus raíces, especialmente para las nuevas generaciones. La terminal de ferris de Long Dai II siempre nos recordará el trágico pasado, al tiempo que promueve la imagen de Quang Tri: una tierra heroica con un gran potencial turístico cultural e histórico.
Fuente: https://baovanhoa.vn/van-hoa/ben-pha-long-dai-ii-toa-do-lua-ghi-dau-ban-anh-hung-ca-167579.html






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