Entonces, ¿cómo se relacionan la grasa abdominal y el colesterol con la salud de los vasos sanguíneos y del cerebro? Analicémoslo con más detalle.
Mucha gente suele pensar que la grasa abdominal solo causa pérdida de confianza en la comunicación, pero en realidad es el tipo de grasa más peligroso: la grasa visceral. A diferencia de la grasa subcutánea, la grasa visceral rodea el hígado, el páncreas, los intestinos y otros órganos, y tiene la capacidad de secretar numerosas sustancias que causan inflamación y trastornos metabólicos.
Las investigaciones muestran que las personas con una circunferencia de cintura grande (hombres ≥ 90 cm, mujeres ≥ 80 cm) a menudo tienen un alto riesgo de padecer enfermedades:
- Hipertensión
- diabetes tipo 2
- Dislipidemia (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia)
- Aterosclerosis
Estos factores son el “puente” que lleva al accidente cerebrovascular y al ataque cardíaco.
Colesterol: el enemigo silencioso de los vasos sanguíneos
El colesterol es una grasa esencial para el organismo, que participa en la estructura de las membranas celulares y la producción de hormonas. Sin embargo, cuando la concentración de colesterol "malo" (c-LDL) es demasiado alta y la de colesterol "bueno" (c-HDL) es demasiado baja, los vasos sanguíneos se dañan.
El exceso de colesterol LDL se adhiere fácilmente a las paredes de los vasos sanguíneos, formando placas ateroscleróticas y estrechando u obstruyendo los vasos sanguíneos del cerebro y el corazón. Esta es la causa directa de muchos casos de accidente cerebrovascular isquémico o infarto de miocardio.
Las personas con grasa abdominal suelen padecer síndrome metabólico, en el que la dislipidemia es una manifestación destacada. Es decir, la grasa abdominal y el colesterol alto suelen ir de la mano, elevando simultáneamente el riesgo de accidente cerebrovascular a niveles alarmantes.
¿Por qué la grasa abdominal aumenta el colesterol y el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular?
La grasa abdominal, especialmente la visceral, actúa como una glándula endocrina disfuncional. Libera citocinas inflamatorias, que aumentan la producción hepática de colesterol malo y triglicéridos, a la vez que disminuyen el colesterol bueno.
Las consecuencias son:
- Las placas se forman más rápidas.
- Los vasos sanguíneos se vuelven rígidos y menos elásticos.
- Mayor riesgo de coágulos sanguíneos.
Cuando los coágulos de sangre viajan al cerebro, pueden bloquear las arterias cerebrales y causar un accidente cerebrovascular isquémico, que representa más del 80% de los accidentes cerebrovasculares en la actualidad.
Señales de advertencia a tener en cuenta
Las personas con obesidad abdominal y trastornos del colesterol a menudo no presentan síntomas evidentes hasta que la enfermedad progresa gravemente. Sin embargo, pueden experimentar:
- Cintura grande a pesar de que el peso no es demasiado alto.
- Fatiga, facilidad para ganar peso en el abdomen.
- Dolor en el pecho, dificultad para respirar al realizar esfuerzo.
Los resultados del análisis de sangre muestran niveles elevados de colesterol total, LDL-C o triglicéridos.
Si tiene los signos mencionados anteriormente, debe realizarse un control de salud temprano para una detección e intervención oportunas.
¿Cómo reducir el riesgo?
Para prevenir los accidentes cerebrovasculares debidos a la obesidad abdominal y al colesterol alto, es necesario adoptar un estilo de vida científico y controlar la salud regularmente:
- Control de peso y cintura
- Coma muchas verduras, frutas y cereales integrales.
- Limite las grasas animales, los alimentos fritos y la comida rápida.
- Bebe suficiente agua, evita el alcohol y los refrescos carbonatados.
- Aumentar la actividad física
- Camine a paso rápido, nade o monte en bicicleta al menos 150 minutos a la semana.
- Combine ejercicios abdominales para reducir la grasa visceral.
Maneje el estrés y duerma lo suficiente
El estrés prolongado altera las hormonas y provoca fácilmente que se acumule grasa abdominal.
Dormir menos de 6 horas al día también aumenta el riesgo de sufrir obesidad abdominal y dislipidemia.
Chequeo de salud regular
Análisis de lípidos en sangre cada 6-12 meses.
Detección del riesgo de accidente cerebrovascular mediante resonancia magnética cerebral y ecografía vascular.
Tratamiento precoz con medicación si el colesterol está alto o hay placa.
Concluir
La grasa abdominal no solo es un problema estético, sino también una señal de alerta de graves riesgos para la salud, especialmente trastornos del colesterol sanguíneo y accidentes cerebrovasculares. La combinación de estos dos factores crea una bomba de relojería para los vasos sanguíneos y el cerebro.
Por lo tanto, cada persona necesita adoptar un estilo de vida saludable de forma proactiva, mantener un peso adecuado y realizarse chequeos médicos regulares para proteger el corazón y el cerebro. Prevenir la grasa abdominal y controlar el colesterol son claves para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular y disfrutar de una vida larga y saludable.
Fuente: https://skr.vn/belly-fat-and-cholesterol-anh-huong-den-dot-quy-the-nao/
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