Las hábiles manos del alfarero insuflan vida meticulosamente a cada bloque de arcilla, transformando la materia prima en conmovedoras obras de arte.

Tras varios días de cocción intensa, lotes de ladrillos perfectamente cocidos, que lucen un vibrante color rojo, están listos para salir del horno y ser distribuidos a todos los rincones del país.

Secándose las gotas de sudor que le corrían por la cara, la sonrisa del artesano seguía radiante. Los ladrillos eran rojos, el sudor salado, pero la alegría dulce, porque cada ladrillo que salía del horno era un nuevo avivamiento de la llama de su oficio.

La armoniosa coordinación de los artesanos en el intenso calor del horno permite que los productos terminados salgan al exterior tras el riguroso proceso de cocción.

Este lugar no solo es un productor de ladrillos y cerámica, sino que también se ha convertido en un destino atractivo para los turistas internacionales, donde pueden descubrir los valores patrimoniales únicos de la región occidental de nuestro país.

Los singulares productos de cerámica roja, orgullo de Vinh Long , exhiben una belleza rústica y perdurable, testimonio del fuerte resurgimiento de este pueblo artesanal.

Los hornos de ladrillo y cerámica restaurados y reconstruidos son testimonio de que el fuego aquí nunca se extinguirá, sino que siempre se transformará para perdurar a través del tiempo.
Reportaje fotográfico de: LY ANH LAM
Fuente: https://baocantho.com.vn/danh-thuc-vuong-quoc-do-ben-dong-co-chien-a203531.html











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