
Un claro cambio en el pensamiento legislativo.
El 15º período de la Asamblea Nacional (2021-2026) está marcado por un fuerte espíritu de innovación, más claramente demostrado en el cambio de una mentalidad de "hacer leyes para gestionar" a una de "legislación que fomente el desarrollo", lo que refleja un punto de inflexión fundamental en los objetivos y métodos de la elaboración de leyes.
Durante el 15.º periodo de la Asamblea Nacional (2021-2026), muchos delegados y votantes observaron un claro cambio en el enfoque legislativo. Anteriormente, la legislación se centraba principalmente en las necesidades administrativas, pero ahora el enfoque se ha desplazado hacia una mentalidad legislativa orientada al desarrollo, considerando la ley como una herramienta para allanar el camino, guiar y promover nuevos motores de crecimiento.
Durante los debates en grupo y en plenaria, muchos delegados señalaron con franqueza que el factor más importante reside en el proceso de redacción. Una ley que simplemente "establece barreras" para la gestión difícilmente creará espacio para la innovación. Por el contrario, una normativa clara sobre el derecho a hacer, experimentar e innovar ayudará a las personas y a las empresas a sentirse seguras al invertir, producir y hacer negocios. La delegada Nguyen Thi Viet Nga (de la delegación de Hai Phong ) y muchos otros delegados plantearon con franqueza la cuestión: la causa fundamental sigue siendo la necesidad de innovar desde la fase de redacción; la pregunta que siempre debe plantearse es: ¿Esta ley allana el camino para el desarrollo de las empresas?
El 15º período de la Asamblea Nacional (2021-2026) está marcado por un fuerte espíritu de innovación, más claramente demostrado en el cambio de una mentalidad de "hacer leyes para gestionar" a una de "legislación que fomente el desarrollo", lo que refleja un punto de inflexión fundamental en los objetivos y métodos de la elaboración de leyes.
La experiencia reciente ha demostrado que cuando las leyes se diseñan para brindar apoyo y colaboración, los resultados son muy claros. Las leyes no solo cumplen una función reguladora, sino que también se convierten en un catalizador para promover nuevos modelos de desarrollo, especialmente en el contexto de la transformación digital y la creciente integración internacional. Este espíritu se ha materializado vívidamente con la adopción por parte de la Asamblea Nacional de dos documentos pioneros en 2025: la Resolución n.º 197/2025/QH15 sobre mecanismos y políticas especiales para impulsar el desarrollo y la implementación de leyes, y la Resolución n.º 206/2025/QH15 sobre mecanismos especiales para abordar las dificultades y obstáculos causados por las regulaciones legales. Estos se consideran "leyes marco" y "mecanismos especiales" que otorgan máxima autonomía y flexibilidad al Gobierno , los ministerios y las localidades para eliminar los obstáculos institucionales.
Un avance significativo en el pensamiento legislativo está estrechamente alineado con el rápido ritmo de desarrollo, buscando adaptarse a las nuevas situaciones. En lugar de esperar un largo proceso legislativo que podría retrasar proyectos clave, este nuevo enfoque permite soluciones flexibles e innovadoras que no violan la Constitución ni los principios fundamentales del derecho, liberando así recursos, promoviendo la inversión, demostrando una alta adaptabilidad y generando impulso para un desarrollo revolucionario.
La reforma del pensamiento legislativo debe ir de la mano con la reforma de los procesos y procedimientos. La revisión integral de la Ley de Promulgación de Documentos Normativos Jurídicos, realizada en la 9.ª Sesión Extraordinaria de 2025, constituye un paso crucial, concretando la Conclusión n.º 119-KL/TW del Politburó sobre la orientación para reformar y mejorar el proceso legislativo.
Acortar plazos, ampliar la democracia.
El proceso rediseñado busca definir claramente las responsabilidades, promover el profesionalismo y mejorar la viabilidad. Desde el desarrollo de la propuesta y el programa hasta la redacción, revisión y aprobación, se aclaran las responsabilidades de cada entidad (las agencias responsables de la redacción, revisión y aprobación), lo que reduce la tendencia a la desvinculación y la duplicación de responsabilidades.
En particular, se ha fortalecido el papel de la Comisión de Derecho y Justicia de la Asamblea Nacional en la revisión de la constitucionalidad, legalidad y coherencia del sistema jurídico, no sólo de los proyectos de ley presididos por la Comisión, sino también de todos los proyectos de ley presididos por otros órganos como el Consejo Étnico de la Asamblea Nacional y las comisiones; lo que ayuda a minimizar los documentos jurídicos conflictivos y superpuestos desde las etapas iniciales.
Los votantes y el público reconocen y valoran enormemente la determinación de la Asamblea Nacional de aplicar con firmeza las tecnologías de la información y la inteligencia artificial para acelerar el progreso y expandir la democracia en sesiones, reuniones y el proceso de recopilación de opiniones públicas. La recopilación de opiniones sobre el proyecto de enmiendas a la Constitución de 2013 a través de la aplicación VNeID, que atrajo más de 280 millones de comentarios, es un excelente ejemplo, lo que demuestra un avance significativo en la materialización de los principios de "propiedad del pueblo" y "participación popular en la elaboración de leyes".
Una base sólida para el desarrollo revolucionario del país.
2025 es el año de reformas institucionales sistémicas e integrales. El proceso legislativo ha cumplido con éxito su tarea de institucionalizar con prontitud las principales políticas del Partido, en particular la política de racionalización del aparato y de mejora de la eficacia y eficiencia del sistema político.
El logro más destacado fue la reforma y complementación de la Constitución en 2013, aprobada por la Asamblea Nacional con un consenso del 100% (470/470 delegados), creando una base constitucional para dos modelos clave.
El trabajo legislativo ha cumplido con éxito su tarea de institucionalizar rápidamente las principales políticas del Partido, especialmente la política de racionalización del aparato y de mejora de la eficacia y eficiencia del sistema político.
En primer lugar, un modelo de gobierno local de dos niveles (provincia/ciudad y comuna/barrio/zona especial) reemplaza el modelo tradicional de tres niveles (provincia, distrito y comuna). Esta reorganización a gran escala sin precedentes de las unidades administrativas (reduciendo el número de provincias/ciudades bajo administración central de 63 a 34, y casi 6700 comunas) busca racionalizar las estructuras administrativas, concentrar recursos, ampliar el espacio de desarrollo y mejorar la eficiencia de la gestión estatal.
En segundo lugar, el modelo judicial de tres niveles (primera instancia, apelación y casación/nuevo juicio) para los tribunales y la fiscalía reemplaza al modelo anterior de cuatro niveles, con el objetivo de garantizar que los juicios y los procesamientos sean más centrados, especializados y efectivos.
Un gran número de votantes, ciudadanos y la comunidad empresarial han expresado su deseo: elaborar buenas leyes es una condición necesaria, pero su implementación efectiva es suficiente para que se pongan en práctica. Reconociendo esto, en 2025, la Asamblea Nacional aprobó la Ley de Actividades de Supervisión de la Asamblea Nacional y los Consejos Populares (enmendada), vigente a partir del 1 de marzo de 2026. Esta ley establece las bases para fortalecer la eficacia y eficiencia de la supervisión, asegurando la interconexión entre las áreas de supervisión, recomendaciones, monitoreo y cumplimiento. La supervisión ya no se limita a señalar infracciones, sino que, aún más importante, se vincula con las recomendaciones de políticas, impulsando el desarrollo y mejorando la eficacia de la gestión estatal.
El éxito de la elaboración y la implementación de leyes en 2025 deja muchas lecciones valiosas, afirmando que el liderazgo centralizado y unificado del Partido es el factor decisivo que guía todas las reformas institucionales. Basándose en la experiencia práctica, el delegado Pham Trong Nghia (delegación de Lang Son) sugirió que, en la próxima legislatura, la elaboración de leyes debería fortalecer la participación de las partes interesadas, especialmente las afectadas, de manera integral y sustancial.
Los organismos encargados de la elaboración de políticas deben responder públicamente a las opiniones recibidas, evitando consultas unilaterales. Los delegados también enfatizaron la importancia de adherirse al principio de formulación de políticas basadas en la evidencia, enfatizando que, durante el proceso de revisión, se debe prestar atención a considerar y evaluar la relación entre el Estado, el mercado y la sociedad.
Por otra parte, las preocupaciones planteadas por el Representante Nghia son de gran interés para muchos representantes y votantes de la Asamblea Nacional. Estas preocupaciones incluyen la necesidad de vincular los debates sobre los proyectos de ley con las condiciones de implementación, y la necesidad de una mayor supervisión tras su aprobación para evitar situaciones en las que se promulguen muchas leyes sin recursos, especialmente financieros, o sin coordinación, lo que resulta en una baja viabilidad y en la falta de una implementación efectiva de las leyes.
Los votantes están preocupados por los proyectos de ley, en particular los relativos a la tierra, los recursos y la cultura, ya que su aplicación en zonas de minorías étnicas suele generar problemas muy específicos relacionados con las costumbres, las tradiciones y la concienciación comunitaria. El representante Tô Văn Tám (de la delegación de Đắk Lắk) sugirió: «Es necesario celebrar conferencias de diálogo directas e in situ con la participación de ancianos de la aldea, líderes comunitarios y personas influyentes, con traducción completa. La aplicación de la ley en estas zonas singulares requiere un equipo de comunicadores con conocimientos tanto de derecho como de costumbres para explicar y persuadir a la población a comprender y cumplir voluntariamente».
Los votantes y el público confían y esperan que la Asamblea Nacional continúe con su espíritu de reforma decisiva en el próximo período, centrándose en perfeccionar el marco institucional para nuevas áreas como la economía digital, la inteligencia artificial y la transformación verde; que continúe promoviendo la reforma judicial; y que convierta la conciencia jurídica en una característica cultural en cada ciudadano y empresa.
Fuente: https://nhandan.vn/don-bay-cho-ky-nguyen-phat-trien-moi-post935194.html






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