
Uno de los cambios más significativos del borrador es la ampliación de las formas en que se reconocen los logros académicos.
Si bien anteriormente la convalidación de créditos se basaba principalmente en cursos, módulos o créditos completados, el borrador permite a las instituciones educativas considerar el reconocimiento de la competencia profesional, los certificados nacionales de habilidades vocacionales, los certificados profesionales, la experiencia laboral y otras evaluaciones de competencias basadas en evidencias.
Esto representa un cambio de enfoque, pasando de uno centrado principalmente en el proceso de aprendizaje a otro que valora las habilidades prácticas adquiridas por los estudiantes. Este enfoque se alinea con las tendencias educativas modernas, contribuyendo a la aplicación práctica del aprendizaje y fomentando el aprendizaje continuo y la mejora de las habilidades a lo largo de la vida.
Además, el borrador también incorpora un mecanismo flexible para las áreas STEM, ingeniería, tecnología y sectores clave nacionales. En consecuencia, las instituciones educativas contarán con mayor flexibilidad en la admisión, el reconocimiento de los resultados del aprendizaje y la determinación de los cursos complementarios, lo que facilitará la atracción y el desarrollo de recursos humanos para las áreas STEM, ingeniería, tecnología y sectores clave nacionales.
El borrador del reglamento estipula el principio de reconocer el número máximo de resultados de aprendizaje y competencias acumuladas, limitando la necesidad de que los estudiantes repitan contenidos que ya cumplen con resultados de aprendizaje equivalentes.
Las instituciones educativas son responsables de reconocer, en la medida de lo posible, los resultados de aprendizaje y las competencias que los alumnos hayan adquirido si cumplen con los requisitos del programa de formación.
Esta normativa contribuye a reducir el tiempo y los costes de aprendizaje para los estudiantes, al tiempo que permite un uso más eficaz de los resultados de aprendizaje, las habilidades y la experiencia acumulados previamente.
Esto también representa un cambio de una mentalidad de gestión basada en la formación a un enfoque basado en los resultados del aprendizaje y las competencias reales de los alumnos.
Si bien el borrador busca facilitar el proceso de transferencia para los estudiantes, sigue haciendo hincapié en garantizar la calidad de la educación como principio rector. Los estudiantes que se transfieren deben cumplir con los mismos resultados de aprendizaje y requisitos de graduación que los demás estudiantes del mismo programa de formación.
El borrador faculta a las instituciones educativas para adoptar un enfoque más proactivo en la evaluación y el reconocimiento de los resultados del aprendizaje, así como para desarrollar itinerarios de aprendizaje adaptados a cada alumno.
Sin embargo, esta autonomía debe ir acompañada de rendición de cuentas. El reconocimiento de los resultados del aprendizaje debe basarse en estándares de producción, implementados de forma pública, transparente y verificable, y con responsabilidad sobre la calidad de la formación.
Fuente: https://hanoimoi.vn/du-kien-co-nhieu-diem-moi-ve-dao-tao-lien-thong-982413.html








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