(CLO) Más de 300.000 extranjeros en Francia podrían verse afectados por nuevos requisitos lingüísticos, y alrededor de 60.000 corren el riesgo de perder su permiso de residencia si no cumplen estas condiciones.
Las nuevas regulaciones exigen que los inmigrantes alcancen un cierto nivel de competencia en francés para poder seguir viviendo legalmente en el país.
Estas regulaciones se publicaron en enero de 2024, pero aún no se han implementado oficialmente. Cuando entren en vigor, quienes no aprueben el examen de idioma no podrán renovar ni solicitar un nuevo permiso de residencia.
Esta medida incluye una prueba escrita y una evaluación de los conocimientos lingüísticos necesarios, con distintos niveles de competencia según la vigencia de la licencia. En concreto, los solicitantes de licencias con una validez de 2 a 4 años deben alcanzar un nivel mínimo de competencia lingüística equivalente al de la educación secundaria inferior.
Para quienes deseen obtener la ciudadanía francesa, los requisitos son aún más estrictos. Deben alcanzar un nivel de dominio del idioma equivalente a un título universitario, siendo capaces de comprender y expresar conceptos complejos utilizando terminología especializada. Esto supone una barrera importante para muchos inmigrantes, especialmente para quienes provienen de países no francófonos.
Ilustración: Pexel
El Ministerio del Interior francés estima que unos 20.000 inmigrantes podrían perder su permiso de residencia, mientras que a otros 40.000 se les podría negar la tarjeta de residencia de larga duración, lo que eleva el número total de afectados a 60.000.
Las nuevas regulaciones han generado mucha controversia y se han topado con una fuerte oposición de la comunidad inmigrante en Francia. El 31 de enero, cientos de migrantes indocumentados se congregaron para protestar en París, condenando la medida como "injusta" y poniendo en peligro su futuro.
Muchos trabajadores migrantes, en particular aquellos en empleos informales como el servicio doméstico, la construcción y los servicios, temen perder sus medios de vida si no cumplen con los requisitos lingüísticos. Algunos comparten que han vivido y trabajado en Francia durante muchos años, pero debido al entorno laboral cerrado, han tenido pocas oportunidades de aprender francés formalmente.
El ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, que propuso estas medidas, argumentó que la incapacidad de un extranjero para hablar francés después de años de vivir en el país es una señal de "falta de esfuerzo".
Ngoc Anh (según Schengen, Info Migrants)
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Fuente: https://www.congluan.vn/yeu-cau-ngon-ngu-cuc-kho-khien-hon-60000-nguoi-nhap-cu-phap-co-the-mat-quyen-cu-tru-post334622.html






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