Está previsto que un robot humanoide llamado Bebop vuele con un equipo de apoyo desde el aeropuerto de Oakland hasta San Diego "para trabajar".

Sin embargo, con un peso aproximado de 32 kg, la aparición de este inusual "pasajero" generó preocupación entre los agentes de seguridad del aeropuerto en cuanto a la seguridad del transporte.

Mientras esperaban a que los funcionarios discutieran y resolvieran el problema, Bebop entretuvo a los demás pasajeros. Finalmente, el incidente se resolvió temporalmente y se le permitió al robot abordar el avión.

Sin embargo, esto siguió provocando más problemas y retrasos en el vuelo. Un representante de Elite Event Robotics declaró a ABC 11 News que el personal de seguridad cuestionó repetidamente el tipo de batería que se estaba utilizando y exigió inspeccionarla directamente. Los pasajeros recibían constantemente avisos de retraso en la pista.

Según Southwest Airlines, la preocupación radicaba en el tamaño de la batería de litio del Bebop. La batería excedía el tamaño permitido por la aerolínea y fue confiscada antes del despegue.