Según las autoridades locales, no se registraron víctimas mortales en el incidente de la bengala. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su familia no se encontraban en casa en el momento del suceso.
Sin embargo, la policía ha iniciado una investigación sobre el asunto. Las autoridades lo consideran una "señal grave de escalada de tensiones".
Fuerzas de seguridad israelíes montan guardia en la calle que conduce a la residencia del primer ministro Benjamin Netanyahu en Cesarea tras el ataque con drones. (Foto: Getty)
Los políticos israelíes condenaron rápidamente el ataque. El líder de la oposición, Yair Lapid, y el presidente de Unidad Nacional, Benny Gantz, instaron a las fuerzas del orden a "llevar rápidamente a los culpables ante la justicia".
El exministro de Defensa, Avigdor Liberman, advirtió que el incidente "demuestra una escalada en los esfuerzos por socavar las instituciones democráticas del Estado de Israel".
El presidente Isaac Herzog también emitió una enérgica condena, afirmando que había hablado con el jefe del Servicio de Seguridad Nacional (Shin Bet), Ronen Bar, y recalcó " la urgente necesidad de investigar y enjuiciar a los implicados lo antes posible".
El ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha de Itamar, Ben Gvir, condenó los "actos de incitación contra el primer ministro Benjamin Netanyahu que han sobrepasado todos los límites", y afirmó que el incidente del 16 de noviembre cruzó otra "línea roja".
De acuerdo con esta opinión, el ministro de Vivienda israelí, Yitzchak Goldknoff, declaró que el incidente "es una consecuencia directa de la frenética incitación contra el gobierno israelí y su líder, que se ha extendido por todo el país en los últimos meses".
Fuente: https://vtcnews.vn/nha-rieng-cua-thu-tuong-israel-bi-ban-phao-sang-ar907863.html







Kommentar (0)