
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el brote de ébola en la República Democrática del Congo sigue siendo complejo, con un número creciente de casos y un alto riesgo de propagación transfronteriza. Según los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), desde que la RDC anunció el brote de ébola el 15 de mayo, se han registrado más de 1000 casos sospechosos y cientos de muertes.
Lo más preocupante es que este brote está causado por la cepa Bundibugyo, para la cual actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico. Mientras tanto, la República Democrática del Congo sigue careciendo de equipo médico, material de protección y recursos suficientes para responder eficazmente al nuevo brote de ébola.
Actualmente, al menos 11 países africanos se consideran en alto riesgo de verse afectados por el brote de ébola, entre ellos Kenia, Ruanda, Sudán del Sur, Tanzania y Etiopía. Sin ayuda internacional oportuna, el riesgo de que la enfermedad continúe propagándose es muy elevado. La OMS ha clasificado este brote de ébola, causado por la cepa Bundibugyo, en la República Democrática del Congo como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
La respuesta al brote de ébola en la República Democrática del Congo también está siendo criticada por su lentitud, lo que ha provocado que los trabajadores sanitarios tengan dificultades para determinar la extensión de la propagación de la enfermedad. Los expertos temen que se repita el peor brote de ébola de la historia, que azotó África Occidental entre 2014 y 2016 y causó más de 11.000 muertes.
Tras la declaración de emergencia de la OMS con respecto al brote de ébola, muchos países activaron medidas preventivas ante el riesgo de que la enfermedad se propagara más allá de las fronteras regionales.
En Oriente Medio, Jordania y Baréin han dejado de aceptar pasajeros procedentes de países africanos con brotes de la enfermedad. Países vecinos como Kenia también han activado centros de cuarentena fronteriza y han encargado al Instituto Nacional de Salud Pública que intensifique los controles. Desde el 25 de mayo, el gobierno ugandés cerró su frontera con la República Democrática del Congo durante cuatro semanas, exigiendo a todos los viajeros que guarden cuarentena durante 21 días.
En Estados Unidos, la administración Trump anunció que no permitiría la entrada al país de personas contagiadas de ébola. Washington anunció una prohibición temporal para los titulares de pasaportes no estadounidenses que hubieran estado en el Congo, Uganda o Sudán del Sur en los 21 días anteriores, y ordenó a todos los ciudadanos estadounidenses procedentes de las zonas afectadas que se trasladaran a lugares designados para someterse a controles de temperatura y seguimiento médico.
Además, Canadá ha impuesto una prohibición de entrada de 90 días a las personas procedentes de estos países y ha establecido una cuarentena obligatoria de 21 días para sus ciudadanos. México también ha reforzado los controles en los aeropuertos, ha aconsejado a sus ciudadanos que eviten viajar a la República Democrática del Congo y ha exigido a los pasajeros procedentes de la región afectada que guarden cuarentena durante 21 días.
En Asia, India desplegó rápidamente sistemas de vigilancia en los principales pasos fronterizos y aconsejó a sus ciudadanos que limitaran los viajes a las zonas afectadas, mientras que Tailandia designó a los pasajeros procedentes de la República Democrática del Congo y Uganda que entraban por el aeropuerto de Suvarnabhumi, exigiendo a las personas asintomáticas que se pusieran en cuarentena durante 21 días y trasladando los casos sospechosos a centros de tratamiento.
En Vietnam, el Ministerio de Salud ha implementado de forma proactiva actividades de prevención y control de enfermedades desde una etapa temprana, al tiempo que ha aconsejado a la población que no entre en pánico. Quienes regresen de zonas afectadas deben aislarse preventivamente y monitorear su salud durante 21 días. El Ministerio de Salud continuará cooperando estrechamente con la OMS y otras organizaciones internacionales para actualizar la situación, evaluar periódicamente los riesgos e implementar medidas de prevención y control de enfermedades adecuadas a la evolución de la situación.
Numerosos países y organizaciones internacionales también han activado sus sistemas de ayuda humanitaria en respuesta a la compleja evolución de la pandemia. Estados Unidos y la Unión Europea han coordinado envíos de ayuda médica para reforzar su capacidad de combatir la enfermedad.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la OMS y la Unión Europea han acelerado simultáneamente la ayuda de emergencia en la República Democrática del Congo con suministros médicos para prevenir la propagación de la enfermedad. El representante de UNICEF en la República Democrática del Congo, John Agbor, afirmó que la situación actual es una "carrera contra el tiempo" y que estos nuevos envíos de ayuda son vitales para proteger al personal sanitario de primera línea y brindar apoyo a los niños y las familias afectadas.
Como organismo coordinador central de la respuesta mundial, la OMS subraya que la propagación del virus no se limitará a las fronteras. Por lo tanto, la prioridad inmediata es fortalecer la vigilancia epidemiológica, las pruebas rápidas, el rastreo de contactos, el aislamiento y el tratamiento, así como el control de infecciones en la comunidad. Además, se considera que una mayor cooperación internacional en la respuesta es una solución inmediata necesaria para controlar la epidemia en este momento.
Fuente: https://baovanhoa.vn/the-gioi/quoc-te-no-luc-ngan-chan-dich-ebola-233252.html








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