A largo plazo, esta presión se intensificará aún más. Según las directrices de desarrollo, para 2030, la producción comercial de electricidad de Hanói alcanzará aproximadamente 52.200 millones de kWh, con una capacidad máxima de unos 9.400 MW y una tasa de crecimiento promedio de alrededor del 8,5 % anual. Simultáneamente, según el Plan de Desarrollo Energético VIII, se prevé que la demanda nacional de electricidad mantenga una alta tasa de crecimiento de entre el 7 % y el 8 % anual durante esta década. Si se considera dentro del contexto más amplio de la Región Capital, la demanda total de energía podría superar los 20.000 MW para 2030.
Estas cifras demuestran que el problema de la electricidad en Hanói ya no es una cuestión de seguridad a corto plazo, sino una presión estructural a largo plazo. Si continúa dependiendo principalmente de la expansión de las fuentes de suministro, la ciudad se enfrentará a enormes necesidades de inversión, mientras que la disponibilidad de terrenos, la infraestructura y las limitaciones ambientales se vuelven cada vez más estrictas. Es evidente que el enfoque tradicional está llegando gradualmente a sus límites.
En los últimos tiempos, Hanói ha implementado proactivamente diversas soluciones para garantizar el suministro eléctrico. Se ha invertido en la modernización de la red eléctrica, mejorando gradualmente su fiabilidad y minimizando las sobrecargas localizadas. El sector eléctrico de la capital está impulsando la transformación digital en sus operaciones, desde el control remoto y la automatización de la red hasta la monitorización de la carga en tiempo real. Se han ampliado los servicios eléctricos en línea, lo que ha contribuido a mejorar la calidad del servicio para ciudadanos y empresas.
En particular, la conservación de la electricidad y la gestión de la demanda han experimentado avances significativos. Se han implementado ampliamente programas para el uso eficiente y económico de la electricidad; los ajustes de carga durante los períodos pico se han vuelto más flexibles. El sistema, que antes se centraba exclusivamente en "satisfacer la demanda", ha comenzado a orientarse hacia la "regulación de la demanda", un cambio de mentalidad crucial.
Sin embargo, eso no basta. Es evidente que el problema de la electricidad en Hanói no puede seguir resolviéndose de la misma manera. Pasar de garantizar el suministro a una gestión energética eficiente ya no es una opción, sino un requisito indispensable si la capital quiere mantener su ritmo de crecimiento y avanzar hacia un desarrollo sostenible.
La gestión eficaz de la energía debe integrarse, en primer lugar, en los sistemas operativos de las ciudades inteligentes. Al conectar los datos de consumo eléctrico de zonas residenciales, edificios y áreas industriales a las plataformas de gestión urbana, las autoridades pueden supervisar, analizar y gestionar en tiempo real, optimizando así el funcionamiento del sistema y reduciendo las pérdidas de energía.
Otra dirección importante es promover el desarrollo de energías renovables mediante un modelo distribuido. Hanói cuenta con un amplio espacio para el desarrollo de energía solar en tejados de zonas industriales, edificios comerciales, oficinas gubernamentales y, especialmente, en complejos de apartamentos y nuevas áreas urbanas, puntos críticos de consumo eléctrico. Al combinarse con soluciones de almacenamiento de energía y modelos de consumo in situ, el sistema eléctrico se volverá más flexible, reduciendo la presión sobre la red centralizada.
Desde una perspectiva de gestión, es necesario mejorar los mecanismos y las políticas para fomentar el uso eficiente y eficaz de la energía, así como promover modelos de gestión energética en empresas y edificios. La aplicación de estándares de eficiencia energética a proyectos de construcción y equipos eléctricos debe implementarse con seriedad y eficacia.
Pasar de garantizar un suministro eléctrico suficiente a una gestión energética eficiente no es solo un ajuste de enfoque, sino una transformación en la concepción del desarrollo. Cuando la electricidad se utiliza de forma inteligente, económica y sostenible, el problema energético deja de ser un obstáculo para convertirse en una ventaja, contribuyendo a la creación de una capital moderna y sostenible en el futuro.
Fuente: https://hanoimoi.vn/su-dung-dien-thong-minh-tiet-kiem-ben-vung-748663.html









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