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Accidentes por ahogamiento: Recuerda las "5 respiraciones de oro" para salvar a los niños.

(DTO) El desgarrador accidente ocurrido a orillas del río Lo, que cobró la vida de cinco niños pequeños simultáneamente, vuelve a alertar sobre el riesgo de ahogamiento infantil cada verano. Unos pocos minutos de descuido pueden convertir una salida divertida en una pesadilla para toda la familia. Cabe destacar que, en muchos casos, si se brindan los primeros auxilios adecuados en los primeros minutos, los niños aún tienen posibilidades de sobrevivir.

Báo Đồng ThápBáo Đồng Tháp29/05/2026

Lo primero que todos deben recordar es que incluso los niños que saben nadar pueden ahogarse.

Muchos padres creen que una vez que sus hijos aprenden a nadar, están a salvo. Pero nadar en una piscina y nadar en un río, estanque, canal o arroyo son dos cosas muy diferentes. Bajo el agua, puede haber fuertes corrientes, pozos profundos, remolinos o zonas propensas a deslizamientos de tierra de las que los niños no son conscientes.

El agua fría puede provocar calambres fácilmente, sobre todo cuando los niños entran en pánico e intentan nadar contra la corriente para llegar a la orilla, agotándose rápidamente. Al ahogarse y perder el control, los niños pueden hundirse muy rápido, incluso si antes eran buenos nadadores.

Un error muy peligroso hoy en día es que mucha gente todavía "sacude el agua del tanque".

Llevar a un niño boca abajo y correr de un lado a otro con la esperanza de que el agua de sus pulmones se drene no se ajusta a las directrices de reanimación actuales.

El agua que sale proviene principalmente del estómago, no de los pulmones. Sacudir al niño para sacarlo del agua también aumenta el riesgo de que el líquido refluya hacia las vías respiratorias, empeorando así su asfixia.

Lo más importante es que se pierde el "tiempo de oro" para la reanimación respiratoria. Incluso unos pocos minutos de privación de oxígeno al cerebro pueden causar daños graves.

En casos de ahogamiento, lo primero que hay que hacer es ayudar al niño a recuperar el oxígeno.

Según los CDC y la Asociación Estadounidense del Corazón, las últimas directrices para la atención de emergencias por ahogamiento, acordadas oficialmente y publicadas en noviembre de 2024 junto con el protocolo de 5 respiraciones del Consejo Europeo, han vuelto a poner la reanimación boca a boca como máxima prioridad en la atención de emergencias por ahogamiento, en lugar del uso excesivo de la "RCP solo con las manos", que solo se utiliza en casos de infartos comunes.

A diferencia de muchos casos de paro cardíaco en adultos debido a enfermedades del corazón, el ahogamiento es una afección en la que primero el cuerpo se queda sin oxígeno y luego el corazón deja de latir. Por lo tanto, en la reanimación por ahogamiento, la respiración boca a boca temprana desempeña un papel fundamental.

En cuanto pongas al niño en tierra, llama rápidamente a los servicios de emergencia (115) y comienza a prestarle los primeros auxilios de inmediato.

¿Cómo se realizan cinco respiraciones artificiales consecutivas?

La técnica inicial de rescate de las "cinco respiraciones doradas" para víctimas de ahogamiento debe realizarse de forma correcta y con calma, y ​​consta de cuatro pasos:

Paso 1: Acueste al bebé boca arriba sobre una superficie dura, con la cabeza y el cuerpo rectos.
El rescatador se arrodilla junto a la cabeza del niño. Si la ropa mojada es demasiado gruesa y le cubre el pecho, puede aflojarse rápidamente para facilitar la observación de la caja torácica.

Paso 2: Despeje las vías respiratorias.

Coloque una mano en la frente del niño e incline suavemente la cabeza hacia atrás. Con dos dedos de la otra mano, levante la barbilla. Este movimiento evita que la lengua se retraiga y obstruya la tráquea. No doble el cuello del niño hacia adelante, ya que esto estrechará las vías respiratorias.

Si observa barro, algas, restos de comida o mucosidad en la boca, retírelos rápidamente con un dedo envuelto en un paño limpio. No intente retirarlos si no puede ver el objeto extraño, ya que esto podría empeorar la obstrucción.

Paso 3: Realizar la reanimación boca a boca.

Para niños mayores de 1 año: Sujete la frente del niño con una mano, inclinando ligeramente su cabeza hacia atrás. Use el pulgar y el índice de esa mano para tapar ambas fosas nasales. El rescatador respira normalmente, sin profundizar demasiado. Selle completamente su boca sobre la del niño para evitar que se escape el aire.

Para niños menores de 1 año: No es necesario un tapón nasal aparte. La boca del rescatador cubrirá simultáneamente la nariz y la boca del niño, ya que su rostro aún es pequeño.

Cómo soplar: Sople lenta y uniformemente durante aproximadamente un segundo con cada respiración. No sople con demasiada fuerza. Mantenga la vista fija en el pecho del niño. La señal más importante de que está soplando correctamente es cuando el pecho del niño se eleva suavemente con cada respiración.

Si el pecho no se eleva: Debes ajustar tu postura, inclinar la cabeza hacia atrás y levantar la barbilla, revisar tu boca para asegurarte de que no haya objetos extraños y luego soplar de nuevo.

Después de cada respiración: levante la boca, suelte la mano que cubre su nariz (si se trata de un niño mayor), permita que su pecho se desinfle de forma natural y luego continúe con la siguiente respiración.

El rescatador repitió las respiraciones de rescate cinco veces seguidas.

Cosas que debes evitar: No sacudas el agua; no presiones el estómago; no soples demasiado fuerte ni demasiado rápido; no pierdas el tiempo tratando de "sacar el agua".

Solo tienes que soplar lo suficiente para que se te eleve el pecho; eso es todo lo que necesitas hacer.

Después de las primeras 5 respiraciones: Si el niño comienza a toser, a respirar por sí solo o a moverse, continúe vigilándolo y llévelo al hospital de inmediato.

Paso 4: Realizar compresiones torácicas.

Si el niño permanece inconsciente y no respira por sí solo, comience a realizar compresiones torácicas en ciclos de 30 compresiones + 2 respiraciones y llame al 115 lo antes posible.

Lo más importante en la atención de emergencia por ahogamiento es llevar oxígeno al cerebro lo más rápido posible. En muchos casos, unas pocas respiraciones adecuadas en los primeros minutos pueden salvar la vida de un niño.

Continúe con este tratamiento hasta que llegue el personal médico o el niño muestre signos de recuperación.

Aunque un niño recupere la conciencia tras ahogarse, debe ser trasladado a un centro médico para su observación, ya que posteriormente podría desarrollar insuficiencia respiratoria o edema pulmonar.

La prevención es lo más importante.

Los padres jamás deben permitir que sus hijos naden en ríos, estanques o lagos sin la supervisión de un adulto. El adulto responsable debe permanecer siempre lo suficientemente cerca como para alcanzar y tocar al niño cuando sea necesario.

En interiores, los recipientes de agua, las peceras y los depósitos de agua deben tener tapas seguras. En zonas con ríos profundos, fuertes corrientes, terminales de ferry o áreas propensas a deslizamientos de tierra, se necesitan señales de advertencia claras.

Además de aprender a nadar, los niños también necesitan aprender técnicas de "natación de supervivencia": aprender a flotar, mantener la calma al caer al agua, saber cómo pedir ayuda y no entrar en pánico.

Un momento de descuido puede costarle la vida a un niño. Pero a veces, tan solo unos minutos de calma, sabiendo cómo realizar las "cinco respiraciones doradas", pueden salvar una vida que pende de un hilo.

Dr. Nguyen Thanh Uc

Fuente: https://baodongthap.vn/tai-nan-duoi-nuoc-nho-5-nhip-tho-vang-de-cuu-tre-a241243.html


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