El Liverpool tuvo un comienzo difícil e increíblemente dramático en su campaña de la Liga de Campeones en su partido en casa contra el Atlético de Madrid en Anfield la mañana del 18 de septiembre.
Los aficionados centraron toda su atención en el recién llegado Alexander Isak, que sustituyó a Hugo Ekitike en el ataque, pero la estrella sueca tuvo que ceder el protagonismo a Mohamed Salah durante casi una hora en el terreno de juego.

Alexander Isak ha despertado interés, pero aún no ha logrado causar impacto en el Liverpool.
Apenas cuatro minutos después del inicio del partido, Ryan Gravenberch consiguió un tiro libre, y el disparo de Mohamed Salah se desvió en Andy Robertson, dejando impotente al portero del Atlético de Madrid, Jan Oblak.

El primer gol del Liverpool fue un tanto brillante como afortunado.
Apenas dos minutos después, el delantero egipcio amplió la ventaja tras una pared con Ryan Gravenberch, regateando a tres defensores del Atlético antes de colocar un disparo preciso en la escuadra. El Liverpool se puso rápidamente 2-0 arriba, y este cómodo marcador permitió al equipo local jugar con libertad, aunque en ocasiones cedió el control del partido a sus rivales.

Mohamed Salah dominó el partido como si no tuviera defensores a su alrededor antes de marcar el segundo gol.
A pesar de que el Liverpool creó numerosas ocasiones de peligro, el Atlético de Madrid no mostró ninguna intención de rendirse cuando aún quedaba mucho tiempo. En el minuto 44, Giacomo Raspadori desbordó por la banda derecha y le pasó el balón a Marcos Llorente, quien con un potente disparo redujo la desventaja a 1-2. Ese gol trajo a la memoria recuerdos dolorosos para el Liverpool, ya que fue Llorente quien los eliminó de la Liga de Campeones cuatro años antes.

Marcos Llorente marcó repetidamente contra el Liverpool con simples desmarques.
Tras el descanso, el Liverpool aumentó la presión ofensiva. En el minuto 67, el disparo de Mohamed Salah se estrelló contra el poste, mientras que Hugo Ekitz y Florian Wirtz desperdiciaron buenas oportunidades.
Las ocasiones desperdiciadas por el Liverpool les costaron caro: en el minuto 81, Marcos Llorente lanzó otra volea desde fuera del área, pero el balón se desvió ligeramente en el pie de Mac Allister, dejando al portero Alisson sin opciones. 2-2 para el Atlético de Madrid.

El Liverpool evitó por poco una amarga derrota gracias al exjugador Marcos Llorente.
Sin conformarse con el empate, el Liverpool volcó toda su energía en los últimos instantes del partido y aprovechó al máximo las jugadas a balón parado. En el minuto 90+2, Dominik Szoboszlai centró con precisión para que Van Dijk rematara de cabeza al fondo de la red, sellando la victoria por 3-2 ante la euforia de la afición de Anfield. En el tiempo añadido, Ekitike también desperdició una oportunidad para poner el 4-2, enviando el balón por encima del larguero en un mano a mano con el portero Oblak.

Van Dijk y sus compañeros celebran el gol de la victoria en el tiempo de descuento.
La emocionante victoria le dio al Liverpool tres puntos cruciales en la primera jornada, reafirmando su carácter y el poder decisivo de sus estrellas. Salah, el mejor jugador del partido, quedó casi eclipsado por el inexplicable bajón del equipo.
Pero fue el Liverpool quien se mantuvo firme hasta el último minuto, transformando la crisis en una oportunidad y dando un giro radical a la situación. Las estrellas consagradas del Liverpool supieron superar las dificultades y ganar juntas.
Fuente: https://nld.com.vn/trung-ve-thanh-nguoi-hung-liverpool-thang-nghet-tho-o-phut-902-196250918074753365.htm
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