Vietnam.vn - Nền tảng quảng bá Việt Nam

Comportamiento civilizado al usar el teléfono.

En la vida moderna, existen formas de "contaminación" que no pueden medirse con equipos especializados ni incluirse en informes periódicos. Están presentes a diario, infiltrándose en muchos espacios vitales y convirtiéndose en una molestia invisible. Esto incluye el uso excesivo de altavoces en lugares públicos, un hábito aparentemente insignificante que erosiona silenciosamente la belleza de las normas de convivencia.

Báo Thái NguyênBáo Thái Nguyên13/03/2026

Sin embargo, esa frágil tranquilidad suele romperse abruptamente. Un video en redes sociales se reproduce con música a todo volumen y risas estridentes que provienen del teléfono de alguien. El dueño del dispositivo navega tranquilamente por la pantalla. A su alrededor, se ven algunas expresiones de preocupación, se intercambian miradas y luego se niega con la cabeza mientras la gente desvía la mirada.

Esta situación no se limita a hospitales o clínicas. En los autobuses de larga distancia, cuando los pasajeros necesitan un poco de tranquilidad para descansar y aliviar el cansancio, algunas personas aún ven películas de forma informal utilizando los altavoces externos.

Las discusiones frente a las pantallas o las videollamadas sobre asuntos domésticos llenan el espacio reducido. En una cafetería diseñada para la relajación, la suave música de fondo desentona al tener que competir con el sonido de disparos o palabrotas de un videojuego en la mesa de al lado.

Los smartphones se crearon para personalizar la experiencia, brindando a cada persona su propio espacio de entretenimiento. Sin embargo, surge una paradoja: en la era de las pantallas personales, algunas personas aún imponen inadvertidamente su sonido al público. Si bien pueden apartar la vista para evitar una imagen inapropiada, no pueden simplemente taparse los oídos. Activar el altavoz en un lugar concurrido es, en esencia, una invasión del espacio compartido.

La causa de este fenómeno no reside en la tecnología ni en las condiciones físicas. Los auriculares son ahora muy comunes y bastante económicos. El problema radica en la falta de conciencia de un sector de usuarios para quienes la frontera entre el espacio privado y el público parece difuminarse. Llevan sus hábitos personales a los espacios públicos sin tener en cuenta los sentimientos de quienes les rodean.

Por el contrario, la reacción de la multitud es, en gran medida, de tolerancia silenciosa. Muchos simplemente fruncen el ceño y se encogen de hombros. Este silencio prolongado, sin querer, hace que el comportamiento inapropiado se vuelva común y se "normalice" en la vida cotidiana.

Por muy caro que sea un teléfono, no puede reflejar la sofisticación de su usuario si carece de buenos modales. Crear un entorno culto no se trata de eslóganes vacíos, sino que comienza con la conciencia de cada individuo. En la era digital, a veces la cortesía se resume en un hábito muy simple: usar auriculares antes de encender el altavoz del teléfono en lugares concurridos.

Fuente: https://baothainguyen.vn/xa-hoi/202603/ung-xu-van-minh-tu-chiec-dien-thoai-cd93925/


Kommentar (0)

¡Deja un comentario para compartir tus sentimientos!

Mismo tema

Misma categoría

Mismo autor

Herencia

Nhân vật

Empresas

Actualidad

Sistema político

Local

Producto

Happy Vietnam
Explora y vive experiencias junto a tu hijo/a.

Explora y vive experiencias junto a tu hijo/a.

Capacitación

Capacitación

Convergente

Convergente