Bloomberg , citando una fuente anónima, informó que el chip desarrollado en el país le dará a Xiaomi mayor control y le permitirá diferenciarse en el mercado Android. Se espera que la producción en masa del chip comience en 2025.

De este modo, Xiaomi se suma a la creciente lista de grandes empresas tecnológicas que invierten en semiconductores, un sector clave en la guerra comercial de Pekín con Washington. Las autoridades chinas han instado repetidamente a las empresas nacionales a reducir al máximo su dependencia de socios extranjeros. La decisión de Xiaomi contribuirá a lograr este objetivo.