
La representante Nguyen Thi Viet Nga ( Hai Phong ) responde a las preguntas de un reportero de VNA. Foto cortesía de Hai Ngoc/VNA.
Dados los cambios geopolíticos en Oriente Medio que están afectando significativamente a los precios de la energía y a los costes logísticos, ¿cómo evalúan los delegados la capacidad de Vietnam para responder y lograr un crecimiento de dos dígitos?
Ante todo, este asunto debe abordarse con cautela y confianza, porque los actuales cambios geopolíticos en Oriente Medio ya no son meros acontecimientos externos lejanos, sino que están afectando directamente a muchas economías , incluida la de Vietnam.
Cuando las tensiones aumentan el riesgo de interrupciones en el suministro de energía, elevando los precios del petróleo, del gas, las tarifas de flete y los costos de los seguros de carga, esto tarde o temprano afectará los costos de producción, los costos de distribución, los precios de los productos y la competitividad de las empresas.
En el mundo actual, caracterizado por su rápida transformación e imprevisibilidad, y ante el aumento de los riesgos externos, un crecimiento económico de dos dígitos solo tiene verdadero sentido cuando es de alta calidad, se asienta sobre bases sólidas y es resiliente. Esto implica no solo acelerar el crecimiento, sino también crecer fortaleciendo la capacidad endógena de la economía, mejorando la competitividad empresarial, manteniendo el equilibrio general, garantizando la seguridad energética y de la cadena de suministro, y reforzando la confianza del mercado.
Creo que la economía vietnamita tiene la base para afrontar la situación, habiendo superado repetidamente adversidades como pandemias, interrupciones en la cadena de suministro e inflación importada, demostrando así claramente su adaptabilidad y capacidad de autoajuste. Sin embargo, la autocomplacencia es inaceptable, ya que las presiones actuales exigen un cambio en el modelo de crecimiento, pasando de uno basado en la expansión a gran escala a uno más centrado en la calidad de la gobernanza, la productividad, la innovación tecnológica, el mercado interno y la resiliencia de las empresas.
Una economía puede acelerarse cuando las condiciones son favorables, pero solo aquellas con suficiente fortaleza interna pueden resistir las tormentas externas. La inestabilidad en Oriente Medio es una prueba que demuestra que el objetivo de crecimiento de dos dígitos de Vietnam no puede basarse en viejos hábitos ni en expectativas simplistas, sino que requiere una economía más flexible, proactiva y resiliente.
En otras palabras, esta fluctuación no anula el potencial de un alto crecimiento, pero sí exige un análisis más profundo de la calidad de dicho crecimiento, desde la capacidad de gobernanza y la autosuficiencia hasta la habilidad para transformar las presiones externas en un motor de reestructuración. Si se logra esto, los desafíos no solo serán obstáculos, sino también oportunidades para que la economía madure.
Según los delegados, en un contexto de crecientes riesgos externos, ¿cuáles son las soluciones urgentes que deben priorizarse para estabilizar la situación macroeconómica y mantener el impulso del crecimiento?
En el contexto actual, es crucial no solo encontrar soluciones, sino también priorizar, enfocar las acciones e intervenir en el momento oportuno. Porque cuando aumentan los riesgos externos, una respuesta lenta o dispersa no solo hará perder oportunidades para mitigar los impactos adversos, sino que también puede incrementar la incertidumbre del mercado.
Ante todo, mantener la estabilidad macroeconómica y controlar eficazmente las expectativas inflacionarias son cruciales. Cuando aumentan los precios de la energía, los costos del transporte y las materias primas, la presión se extiende más allá de los costos empresariales y afecta el nivel general de precios, impactando directamente el poder adquisitivo y la confianza del consumidor. No controlar eficazmente las expectativas inflacionarias dificultará considerablemente la gestión de precios posterior. Por lo tanto, la gestión de precios debe ser transparente, con una hoja de ruta clara, una estrecha coordinación entre las diversas herramientas y una postura firme contra el aprovechamiento de las fluctuaciones internacionales para elevar injustificadamente los precios internos.
La siguiente prioridad es garantizar la seguridad energética y logística. En un mundo cada vez más incierto, la cuestión no se limita a los precios altos o bajos, sino que, sobre todo, radica en la estabilidad del suministro y la seguridad de la cadena de transporte.
Esto exige un enfoque más proactivo para diversificar las fuentes de combustible, aumentar la capacidad de reserva de insumos esenciales y mejorar gradualmente el sistema logístico para reducir la dependencia de rutas de transporte vulnerables a conflictos geopolíticos. Desde una perspectiva más amplia, la seguridad energética debe considerarse parte integral de la seguridad económica nacional.
Además, es fundamental garantizar que las empresas mantengan su capacidad productiva, competitividad y confianza para seguir invirtiendo, manteniendo los pedidos y el empleo. Cuando aumentan los costos de los insumos, muchas empresas, especialmente las pequeñas y medianas o aquellas que dependen en gran medida de materias primas importadas, se enfrentan a una presión significativa sobre su flujo de caja y su capacidad de respuesta. Por lo tanto, apoyar a las empresas durante este período no se trata solo de respaldar a entidades individuales, sino de proteger la capacidad productiva de la economía, salvaguardar los empleos y preservar las bases de la seguridad social a largo plazo.
En mi opinión, deberían implementarse medidas de apoyo específicas con plazos claros, como la prórroga o el aplazamiento de impuestos y tasas, la agilización de las devoluciones de impuestos, la reducción de los costes de cumplimiento, la eliminación de obstáculos burocráticos y la prestación de apoyo de capital circulante a los sectores directamente afectados.
En el contexto actual, lo que las empresas necesitan no son necesariamente grandes paquetes de ayudas en teoría, sino más bien decisiones rápidas y eficaces que les ayuden a mantener el flujo de caja, la producción en marcha y evitar quedarse sin recursos durante los momentos difíciles.
Además, es necesario aprovechar las presiones externas para impulsar la reestructuración de los motores de crecimiento hacia una mayor sostenibilidad, y esto debe comenzar ahora, sin demora. Si la economía continúa dependiendo en gran medida del sector externo, de materias primas importadas y de vínculos que aún no domina, cada crisis global seguirá generando importantes repercusiones.
Por lo tanto, es necesario promover el desarrollo del sector empresarial nacional, mejorar la capacidad de la industria de procesamiento y manufactura para generar alto valor agregado, promover la innovación tecnológica, la transformación ecológica, el uso eficiente de la energía y, al mismo tiempo, desarrollar el mercado interno y mejorar la eficiencia de la inversión pública como fuerza impulsora.
Quiero recalcar que, ante la convulsión global, la respuesta adecuada no es replegarse a una postura defensiva, sino mantener la estabilidad para adaptarnos de forma proactiva y reformar con decisión. La estabilidad macroeconómica es una condición necesaria, pero no suficiente; más importante aún, esa estabilidad debe transformarse en la base de la reforma, creando así una nueva resiliencia para la economía. Solo de esta manera podremos superar las dificultades inmediatas y, al mismo tiempo, mantener un desarrollo sostenible.

Puerto internacional de Lach Huyen, ciudad de Hai Phong. Foto: Hoang Ngoc/TTXVN
¿Qué opinan los delegados sobre el papel de las políticas fiscales y monetarias para ayudar a las empresas a superar la presión actual del aumento de los costes de los insumos?
Considero que, en el período actual, tanto la política fiscal como la monetaria desempeñan un papel importante, pero la clave reside en coordinarlas de forma armoniosa, adecuada y en las proporciones correctas. Si se coordinan eficazmente, formarán un dúo que ayudará a la economía a resistir las perturbaciones de los costos; por el contrario, la falta de sincronización puede distorsionar las señales del mercado y generar inestabilidad.
En un contexto de presión derivada principalmente del aumento de los costos de los insumos debido a factores externos, la política fiscal debe ser proactiva y con visión de futuro. Esta herramienta ofrece la ventaja de brindar apoyo directo y oportuno mediante medidas como la reducción, el aplazamiento y la postergación de impuestos y tasas; la aceleración del desembolso de la inversión pública para estimular la demanda; y el apoyo a las empresas en innovación tecnológica, ahorro energético y expansión de mercado. La política fiscal no solo ayuda a aliviar la carga inmediata de costos, sino que también contribuye a fortalecer la confianza, ya que las empresas perciben un apoyo oportuno del gobierno.
En materia de política monetaria, se requiere flexibilidad, pero con suma cautela. El enfoque debe centrarse en mantener la estabilidad de la liquidez y garantizar el acceso al capital para la producción, las exportaciones y las industrias de apoyo, en lugar de una flexibilización excesiva para estimular el crecimiento. Dada la presión constante de la inflación importada, la administración debe priorizar el mantenimiento de tasas de interés razonables, el apoyo a la reestructuración de la deuda, la canalización del crédito hacia la producción y las empresas, al tiempo que controla los riesgos relacionados con los tipos de cambio, la inflación y los flujos de capital especulativos.
En resumen, ninguna política puede ser absoluta. La política fiscal debe ser proactiva y estar bien enfocada; la política monetaria, flexible pero disciplinada. Una combinación armoniosa de ambas políticas ayudará a las empresas a superar las presiones de costos, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de producción, el empleo y las bases para un crecimiento sostenible en el actual entorno volátil.
¡Muchísimas gracias, delegados!
Lección 3: Adaptación proactiva para sostener el crecimiento
Uyen Huong - Thuy Duong/VNA (Reporteros)
Fuente: https://baocantho.com.vn/bai-2-noi-luc-la-nen-tang-a202064.html






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