
Esto anuncia el surgimiento de una nueva fuerza, pero también plantea la pregunta: ¿Darán frutos a largo plazo los enormes gastos en la compra de "estrellas"? Y, en un sentido más amplio, la historia de Quang Nam, que tuvo que retirarse cuando su propietario dejó de invertir, sirve como una llamada de atención para el fútbol vietnamita en su conjunto.
El problema aún no tiene solución.
Transfermarkt sitúa al Nam Dinh en el noveno puesto de la lista de equipos más valiosos de la AFC Champions League 2, y también lidera la V.League 2025/26 con un valor total de 9,21 millones de euros. Para alcanzar esta posición, el equipo de Nam Dinh ha realizado una importante inversión, incluyendo la incorporación de 9 jugadores extranjeros, 5 de ellos recién llegados al club. Además, el equipo cuenta actualmente con jugadores que han competido anteriormente en las principales ligas europeas.
Cabe destacar que el portero Caique (valorado en 800.000 euros), el centrocampista Njabulo Blom (950.000 euros) y el delantero sudafricano Percy Tau (que anteriormente jugó en el Brighton de la Premier League) están valorados en 1 millón de euros. Se trata de fichajes excepcionales en la V.League, tanto por su valor como por su impacto.
Además, Nam Dinh ha mantenido una plantilla sólida de jugadores nacionales experimentados, combinada con una generación de jóvenes promesas deseosas de demostrar su valía. Bajo la dirección del entrenador Vu Hong Viet, el equipo de Nam Dinh aspira no solo a defender su título nacional, sino también a llegar lejos en la Liga de Campeones 2 de la AFC. Esta inversión dio frutos de inmediato: en la temporada 2023/24, Nam Dinh ganó el campeonato de la V.League por primera vez en décadas, marcando un hito histórico.
Sin embargo, la cuestión de la efectividad no se puede responder de inmediato. Quedar encuadrado en el Grupo F con rivales fuertes como el Gamba Osaka (Japón) y el Ratchaburi (Tailandia) será la verdadera prueba. La temporada pasada, a pesar de fichar a muchos jugadores nuevos, el Nam Dinh no logró destacar en el ámbito internacional.
La historia de la V.League también demuestra que muchos clubes que han invertido grandes sumas de dinero no siempre han obtenido los resultados esperados. El dinero puede aumentar la competitividad, pero el éxito también depende de la estabilidad, la cohesión y una estrategia a largo plazo.
Como aspecto positivo, el generoso gasto de Nam Dinh ha contribuido a elevar el valor general de la liga. Por primera vez, la V.League 2025/26 superará los 52 millones de euros en valor total de plantilla, un incremento de casi 10 millones de euros en tan solo una temporada. Estos fichajes estrella no solo mejoran la calidad profesional de la liga, sino que también la hacen más atractiva para espectadores y patrocinadores.
Sin embargo, semejante gasto también exige un plan financiero acorde. Depender únicamente del dinero del propietario, sin una base de independencia financiera, conlleva un alto riesgo de fracaso.
Desarrollo sostenible y lecciones de Quang Nam
Mientras Nam Dinh disfruta de su gloria, Quang Nam FC ha dejado una huella imborrable al retirarse inesperadamente justo antes del inicio de la nueva temporada. El equipo de Quang Nam, que se proclamó campeón de la V.League en 2017, se disolvió discretamente, sin ningún anuncio oficial.
La causa principal es la excesiva dependencia de una sola fuente de financiación. Cuando el propietario deja de aportar dinero, el club queda inmediatamente paralizado, ya que carece de los ingresos procedentes de la venta de entradas, los patrocinios comerciales o los derechos televisivos para mantener sus operaciones.
Las consecuencias de la retirada de Quang Nam de la liga fueron graves. Cientos de jugadores, entrenadores y personal perdieron sus empleos de la noche a la mañana. La VPF tuvo que solucionar el problema designando al PVF-CAND como sustituto, lo que alteró los calendarios y planes de los demás clubes. En términos de imagen, esto supuso un duro golpe para el prestigio de la V.League, ya que un equipo profesional podía desaparecer en un instante. Esto hizo que los patrocinadores y socios internacionales se mostraran más reacios a considerar colaboraciones a largo plazo.
Este no es un problema nuevo. Los expertos han advertido repetidamente que el fútbol vietnamita ha operado durante demasiado tiempo bajo un modelo de "equipo financiado por el propietario". La falta de diversificación de las fuentes de ingresos, la ausencia de un plan financiero a 3-5 años y la falta de un mecanismo de control estricto conllevan que los clubes se destruyan fácilmente cuando se interrumpe el flujo de efectivo. Quang Nam es solo el ejemplo más típico, pero en realidad, muchos otros equipos también se encuentran en una situación similar.
Para evitar que se repitan tragedias como esta, la V.League necesita reforzar la disciplina financiera. Algunas posibles soluciones incluyen exigir a los clubes que depositen fondos obligatorios antes del inicio de la temporada, aumentar las sanciones para los clubes que se retiren de la liga y supervisar de cerca la aplicación de los criterios de licenciamiento de clubes profesionales.
Al mismo tiempo, los clubes de fútbol deben construir de forma proactiva un modelo de desarrollo sostenible invirtiendo en la formación de jóvenes, desarrollando academias, aprovechando los derechos de transmisión, vendiendo entradas y camisetas, y ampliando su red de patrocinio. Este es el camino hacia la sostenibilidad a largo plazo para los clubes, en lugar de depender exclusivamente de los recursos financieros de un único propietario.
La historia del Nam Dinh demuestra el poder de una inversión significativa: de luchar por evitar el descenso, se coronaron campeones de la V.League y participaron en competiciones continentales con una plantilla valorada en millones de euros. Sin embargo, el caso del Quang Nam sirve de advertencia, destacando que incluso un equipo campeón nacional puede desintegrarse sin una base financiera sólida.
Para que el fútbol vietnamita se desarrolle de forma sostenible, necesitamos un equilibrio entre las ambiciones a corto plazo y las estrategias a largo plazo. Invertir en jugadores estrella puede dar resultados inmediatos, pero esto debe ir acompañado de profesionalismo en la gestión, las finanzas y las políticas. La V.League solo alcanzará su máximo potencial cuando los clubes aprendan a ser autosuficientes y el comité organizador cree un sistema justo, transparente y responsable.
Nam Dinh es un ejemplo de la aspiración a alcanzar nuevas cotas, pero tanto ellos como el fútbol vietnamita en su conjunto necesitan responder a la pregunta más importante: más allá del glamour "caro", ¿qué constituye realmente la base del éxito a largo plazo?
Fuente: https://baovanhoa.vn/the-thao/bai-toan-hieu-qua-and-bai-hoc-ben-vung-162483.html








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