Un requisito indispensable es que los países signatarios respeten las normas internacionales de derechos humanos y el principio de no devolver a las personas a lugares donde puedan correr peligro. Los menores no acompañados quedan excluidos de este mecanismo.
Esto se considera un cambio significativo con respecto a la normativa vigente. Según la normativa actual, la mayoría de los migrantes solo pueden ser devueltos a su país de origen o enviados a un país con el que tengan una conexión demostrable.
La nueva normativa también introduce un documento común que todos los Estados miembros deben utilizar al tomar decisiones de deportación, conocido como Orden Europea de Repatriación (OER). La OER servirá de base para el reconocimiento mutuo de las decisiones de repatriación entre los Estados miembros, si bien este mecanismo es voluntario.
La nueva ley impone, por primera vez, obligaciones legales a las personas deportadas y permite a los Estados miembros de la UE realizar registros en la residencia u otros lugares relacionados de los inmigrantes irregulares. El Reglamento también incluye disposiciones para extender los períodos de detención, endurecer las prohibiciones de entrada y otorgar a las autoridades mayores facultades para localizar a los inmigrantes indocumentados.
Se produjo una reacción
Esta ley debe ser aprobada por el Parlamento Europeo y los gobiernos de los 27 Estados miembros de la UE. Si el proceso de ratificación transcurre sin contratiempos, la ley podría entrar en vigor el próximo mes.
Si bien la UE y la derecha acogieron con satisfacción el acuerdo, los grupos de la sociedad civil y los eurodiputados de izquierda criticaron la ley, argumentando que pondría en peligro la vida de los migrantes y violaría los derechos humanos fundamentales.
Las organizaciones no gubernamentales están preocupadas de que las regulaciones sobre los registros domiciliarios puedan ser similares a las controvertidas redadas llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Según una red de tratados y convenios internacionales, las personas que huyen de la guerra, el hambre u otras amenazas graves para sus vidas tienen derecho a solicitar asilo en el primer país seguro al que lleguen y deben ser protegidas mientras se tramita su solicitud.
| Varios países de la UE han comenzado a buscar posibles socios para establecer futuros centros de repatriación. Alemania, los Países Bajos, Austria, Dinamarca y Grecia colaboran desde marzo de 2025 en la implementación de este controvertido proyecto. Mientras tanto, Italia opera un modelo similar en Albania. |
HANH NGUYEN (Según DW, Euronews)
Fuente: https://baocantho.com.vn/chau-au-siet-chat-nhap-cu-a206175.html








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