El fotógrafo Bao Nguyen recorrió las calles de la montaña y seleccionó imágenes que, al contemplarlas, resultaban a la vez extrañas y familiares. La atmósfera onírica de la meseta permanece intacta, el ritmo pausado de la vida aún emana de las actividades cotidianas habituales, pero el verde exuberante de la vegetación parece rebosar de vitalidad, haciendo eco de los bellos sonidos de la esperanza.
Sentimientos delicados evocan nostalgia por caminos antiguos, senderos sinuosos llenos de recuerdos y la presencia de seres queridos... Aunque Da Lat haya cambiado, aún conserva su encanto elegante y onírico, como la brisa del lago y la delicada niebla que se desliza sobre las exuberantes colinas de pinos verdes.













Kommentar (0)