
Los antiguos decían: "Primero el agua, segundo el fertilizante, tercero la diligencia, cuarto las semillas"; sin embargo, para aquellos que "despiertan" los brotes verdes, preparar la tierra es uno de los pasos más importantes.

Tras su procesamiento, la tierra se vierte en macetas para preparar la plantación de las plántulas.

En otra etapa, las semillas han germinado después de haber sido remojadas y cuidadas utilizando las técnicas adecuadas.

Una vez germinadas las semillas, el "ingeniero forestal" las desentierra meticulosamente, seleccionando las plántulas más sanas...



...para votar.


Gracias a la dedicación de los viveros, junto con el cálido sol y la suave lluvia, las plántulas, después de ser plantadas en macetas, echaron raíces rápidamente y crecieron fuertes y robustas.


La alegría de los jardineros.


Estos "hijos de la tierra", criados durante tanto tiempo, son ahora lo suficientemente fuertes como para comenzar su viaje de echar raíces en nuevas tierras.


El trabajo de cultivar plántulas no es físicamente exigente, pero requiere meticulosidad, diligencia y perseverancia.

Camiones cargados de "semillas de esperanza" abandonan el jardín, esparciendo sus tonos verdes por nuevas tierras.

A partir de aquellas diminutas semillas de antaño, toda la árida ladera se ha transformado. Manos humanas y la vitalidad inagotable de la naturaleza han compuesto una sinfonía verde.
Le Hoang
Fuente: https://baophutho.vn/danh-thuc-mam-xanh-245134.htm






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