Esas cifras bastan para establecer un récord legislativo. Pero lo más destacable no es la cantidad de leyes promulgadas, sino el cambio en la mentalidad legislativa que se está produciendo tras ellas.
De la gestión a la innovación
En sus palabras de apertura de su presentación sobre el Informe de Flujo de Derecho Empresarial de 2025, el Sr. Dau Anh Tuan, Subsecretario General y Jefe del Departamento Jurídico de la VCCI, no se detuvo mucho en las cifras legislativas, sino que se centró en un cambio de mentalidad: de la "gestión" a la "creación".
Uno de los mensajes clave que se destacaron fue la necesidad de "abandonar decisivamente la mentalidad de prohibir lo que no se puede controlar". Pocas frases reflejan mejor la transformación del sistema institucional de Vietnam durante el último año.
No es casualidad que VCCI inicie su informe con la afirmación: "Las instituciones son el motor de los avances". Según VCCI, una parte significativa del objetivo de crecimiento superior al 8% para 2025 proviene de los esfuerzos por reformar las instituciones, mejorar el entorno de inversión y negocios, y promover el sector privado.
Esto demuestra que las instituciones ya no se consideran un asunto interno del aparato administrativo del Estado, sino que se están convirtiendo gradualmente en un recurso importante para el desarrollo, no menos importante que el capital, la tecnología o la infraestructura.
Detrás de la Resolución 57 sobre ciencia, tecnología e innovación, la Resolución 59 sobre integración internacional, la Resolución 66 sobre la reforma de la elaboración y aplicación de las leyes, y la Resolución 68 sobre el desarrollo de la economía privada, subyace un esfuerzo conjunto para ampliar el espacio de desarrollo en lugar de centrarse únicamente en el control de riesgos.

Si bien antes la atención se centraba en una gestión estricta, ahora se está desplazando gradualmente hacia la creación de condiciones para la innovación, la inversión y el surgimiento de nuevos motores de crecimiento.
Si tuviéramos que encontrar un cambio simbólico que encarne el espíritu de reforma en 2025, muy probablemente sería la Resolución 206.
Por primera vez, el gobierno cuenta con el mecanismo necesario para abordar de inmediato los obstáculos legales, en lugar de tener que esperar a que se modifiquen las leyes.
En menos de ocho meses, se han emitido 15 resoluciones siguiendo un enfoque de "resolver primero los problemas, modificar las leyes después", lo que demuestra el intento del sistema de responder con mayor rapidez a los problemas derivados de la práctica.
La Asamblea Nacional aprobó 89 leyes en un año. El porcentaje de documentos redactados mediante procedimientos acelerados aumentó al 43%.
Sin embargo, cuanto más rápido se acelera el ritmo de las reformas, más apremiante se vuelve otra pregunta: ¿puede el sistema absorber esa velocidad de cambio?
Según datos de la VCCI, aproximadamente el 82 % de los documentos orientativos se registraron como retrasados o aún no emitidos. Solo alrededor del 17 % se emitieron a tiempo. Asimismo, hasta el 70,5 % de las empresas nunca han participado en la presentación de comentarios sobre los borradores de documentos legales a nivel central, y cerca del 93 % de las empresas afirmaron no poder anticipar los próximos cambios en las políticas.
La paradoja reside en el hecho de que, si bien el sistema legal está cambiando a un ritmo sin precedentes, la mayoría de las empresas permanecen al margen del proceso de configuración de estos cambios, lo que deja una brecha significativa entre los responsables políticos y quienes los implementan.
Cuando la reforma se topa con la inercia de la dirección.
Quizás la parte más sugerente del informe reside en lo que VCCI denomina: "La paradoja de 2025: la mentalidad contradictoria y los hábitos de gestión arraigados".
Si bien los reguladores se esfuerzan constantemente por eliminar los antiguos obstáculos, siguen surgiendo nuevos problemas en otros ámbitos, como si la inercia de la gestión transcurriera en paralelo a los esfuerzos de reforma.
La Cámara de Comercio e Industria de Vietnam (VCCI) describe esta situación con una imagen bastante directa: "La mano derecha elimina las regulaciones comerciales, la izquierda añade nuevas barreras".
Quizás ninguna imagen describa con mayor precisión el estado actual de la reforma institucional.
Aunque las empresas valoran positivamente los procedimientos en línea, casi el 38% todavía informa tener que pagar tasas no oficiales, y alrededor de una cuarta parte ha tenido que retrasar o cancelar sus planes de negocio debido a problemas de licencias.
Estas cifras reiteran una realidad bien conocida: las regulaciones se pueden modificar muy rápidamente, pero traducir esos cambios del papel a cambios en el mundo real es una historia completamente diferente.
Otro hallazgo de VCCI también merece ser considerado.
De las más de 2.000 quejas y sugerencias revisadas en todo el país, solo unos 787 casos se identificaron como problemas reales que requerían solución.
Cabe destacar que el 42% se debe a regulaciones poco claras o ambiguas, el 36% a costos de cumplimiento innecesarios y el 22% a duplicidades en los documentos legales.
Cabe destacar que estos obstáculos no reflejan una escasez de leyes, sino más bien una brecha entre la lógica de los legisladores y el funcionamiento práctico de las empresas.
Por lo tanto, desde la perspectiva de la VCCI, la reforma institucional no se limita a modificar cláusulas específicas, sino que también implica esfuerzos para reducir la brecha entre lo que está escrito en los documentos y lo que realmente sucede en el mercado.
Detrás de cada obstáculo legal puede esconderse un negocio paralizado, un proyecto estancado, una inversión aún por desembolsar o, simplemente, una oportunidad de negocio que se escapa silenciosamente.
Desde esa perspectiva, el aspecto más memorable de 2025 quizás no sean las 89 leyes aprobadas, sino más bien el inicio de la experimentación de Vietnam con un nuevo enfoque: lograr que las instituciones respondan mejor a las realidades cambiantes.
Tras años de quejas sobre la lentitud del cambio sistémico, la cuestión ya no es si habrá reformas, sino si el sistema, las empresas y la economía en su conjunto podrán seguir el ritmo de dichas reformas.
Fuente: https://vietnamnet.vn/de-nen-kinh-te-theo-kip-toc-do-cai-cach-2522123.html







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