Actualmente, existen pocas tiendas libres de impuestos con licencia en todo el país, concentradas principalmente en los principales aeropuertos internacionales y algunas zonas económicas fronterizas. Estas ubicaciones están dispersas, son pequeñas y aún no conforman complejos comerciales propiamente dichos. En Ciudad Ho Chi Minh, esta actividad se limita al Aeropuerto Tan Son Nhat, operado a través del sistema SASCO.
Los turistas solo disponen de unas pocas horas antes de su vuelo para ir de compras, lo que limita su gasto. Un centro comercial y turístico como Ciudad Ho Chi Minh, al carecer de complejos libres de impuestos en su centro urbano, pierde oportunidades para aumentar el valor por visitante.
Mientras tanto, en el panorama turístico y comercial regional, el modelo de centro libre de impuestos se ha convertido en una máquina de hacer dinero y una herramienta para prolongar el tiempo de gasto. En Singapur, los sistemas de DFS Group y Changi Airport Group no solo están presentes en el aeropuerto, sino que también se extienden a los centros comerciales. Solo el aeropuerto de Changi ha generado miles de millones de dólares en ingresos minoristas durante muchos años. En Tailandia, King Power Group opera una cadena de centros libres de impuestos en pleno centro de Bangkok, convirtiéndose en un destino indispensable para los turistas internacionales, con ingresos que superaban los 3.000 millones de dólares anuales antes de la pandemia de Covid-19.
En Corea del Sur, empresas líderes como Lotte Duty Free y Shilla Duty Free han convertido las compras libres de impuestos en una parte esencial de la experiencia de viaje, generando decenas de miles de millones de dólares en ingresos anuales. China, en particular, está experimentando un rápido crecimiento turístico con grandes centros libres de impuestos repartidos por todo el país, que atraen a millones de compradores cada año.
Una característica común de estos modelos es que las compras están integradas en la experiencia general. Los turistas pueden comprar en cualquier lugar de la ciudad, desde productos locales hasta artículos de lujo, y luego tramitar la devolución de impuestos en el aeropuerto. En muchos casos, los gastos en compras superan el costo del viaje, convirtiendo el turismo en un auténtico derroche. El autor se ha encontrado con turistas que se lamentaban de sus gastos en Corea del Sur: ¡el viaje costó solo decenas de millones de wones, pero gastaron cientos de millones en ginseng, aceite de pino rojo y cosméticos!
Al analizar Ciudad Ho Chi Minh, la pregunta no es nueva: ¿Por qué un mercado de casi 14 millones de personas, un importante centro de tránsito internacional, no ha desarrollado un complejo de tiendas libres de impuestos a gran escala? La razón principal radica en la superposición de marcos legales. Las regulaciones relativas a los compradores elegibles de productos libres de impuestos, el control de mercancías y las devoluciones del IVA aún se centran en la gestión en los pasos fronterizos en lugar de fomentar el consumo interno. El modelo de "tiendas libres de impuestos en el centro" carece de un marco legal claro que incentive a las empresas a invertir con decisión. Además, existe una falta de conexión entre la producción y el comercio. Vietnam cuenta con muchos productos distintivos, como el ginseng Ngoc Linh, el café, el té y las artesanías, pero estos no se han estandarizado para entrar en el sistema de venta libre de impuestos. Sin un canal de distribución suficientemente sólido, es difícil aumentar el valor del producto, y los turistas carecen de incentivos para gastar grandes sumas, lo cual es comprensible.
En este contexto, establecer un centro libre de impuestos en Ciudad Ho Chi Minh ya no es una opción, sino una necesidad urgente. La ciudad puede gestionar por completo su propio mecanismo, permitiendo la construcción de complejos libres de impuestos en el centro urbano, aplicando tecnología de control moderna y conectando los datos con las autoridades aduaneras y tributarias. Al mismo tiempo, necesita mejorar el proceso de reembolso de impuestos para que sea más rápido y sencillo, y para incentivar el gasto.
A continuación, es necesario desarrollar una estrategia nacional para los productos básicos. Productos como el ginseng Ngoc Linh, el café de especialidad, el té premium y los productos OCOP deben recibir una inversión significativa en calidad, empaque y desarrollo de marca para convertirse en productos clave dentro del sistema libre de impuestos. De esta manera, cada producto no será solo una mercancía, sino también un embajador cultural.
Si se implementa eficazmente, tendrá un impacto significativo en la economía: aumentará el gasto turístico, se creará una cadena de suministro de productos locales y especialidades con artículos de alta calidad, y se generarán numerosos puestos de trabajo. De esta manera, Ciudad Ho Chi Minh no solo se convertirá en un destino turístico, sino también en un centro comercial para la región, contribuyendo además a un crecimiento de dos dígitos.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/khai-mo-mo-vang-mua-sam-mien-thue-post845669.html






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