
A las 7 de la mañana, en un complejo de apartamentos de Hanói , el patio de recreo del jardín de infancia estaba casi lleno de ancianos que esperaban para dejar a sus nietos. Muchos de ellos no solo "ayudan unas horas", sino que se encargan de casi todos los aspectos del cuidado infantil: recoger y llevar a los niños, cocinar, acostarlos, enseñarles e incluso vivir con ellos todo el año.
Esta situación es cada vez más común en grandes ciudades como Hanói, Ciudad Ho Chi Minh y Da Nang , donde los padres jóvenes se enfrentan a la presión laboral, largos desplazamientos y el aumento del coste del cuidado infantil. En muchas familias, los abuelos se convierten en el principal apoyo.
A diferencia del modelo de familia nuclear predominante en Occidente, las familias vietnamitas aún mantienen lazos multigeneracionales. Sin embargo, un cambio notable en la actualidad es que el papel de los abuelos ya no se limita al apoyo, sino que está evolucionando hacia la asunción de roles paternos y parentales en la vida diaria de los niños pequeños.
Muchas parejas jóvenes admiten que, sin el apoyo de los abuelos, les resultaría difícil mantener un trabajo a tiempo completo en la ciudad. El costo del cuidado infantil, las clases particulares, los gastos de manutención y la presión económica hacen que el modelo de "abuelos criando a los nietos" sea prácticamente la opción por defecto.
Sin embargo, junto con esa comodidad surgieron una serie de choques generacionales.
Uno de los conflictos más comunes radica en las diferencias en los estilos de crianza. Los padres jóvenes se ven fuertemente influenciados por las tendencias educativas modernas, como la crianza científica, la disciplina positiva y la limitación del uso de dispositivos electrónicos. Por otro lado, los abuelos suelen recurrir a las tradiciones: consentir a sus nietos, alimentarlos según las costumbres de antaño o priorizar su seguridad absoluta.
Muchas familias experimentan tensiones en torno a temas como las comidas, las rutinas diarias, el uso del teléfono y la disciplina infantil. Muchos padres jóvenes sienten una pérdida de autoridad parental cuando sus hijos pasan más tiempo con los abuelos, mientras que a los abuelos les duele fácilmente sentir que sus esfuerzos por cuidar a sus nietos no son reconocidos.
Por el contrario, la presión sobre las personas mayores también está aumentando.
Cuidar de niños pequeños es físicamente exigente, y muchos abuelos hoy en día tienen más de 60 o 70 años. Deben adaptarse al ritmo de la vida urbana a la vez que asumen la responsabilidad de cuidar a sus nietos, mientras sus hijos están ocupados casi todo el día.
Muchas personas mayores sufren agotamiento, pero les resulta difícil negarse debido a la mentalidad de "sacrificio por sus hijos y nietos". En algunos casos, los abuelos se mudan del campo a la ciudad durante muchos años solo para cuidar a sus nietos, sacrificando relaciones sociales, vida personal e incluso la paz y tranquilidad de la vejez.
Los sociólogos creen que esta tendencia refleja un cambio significativo en la estructura de las familias vietnamitas durante la urbanización. A medida que el costo de vida aumenta rápidamente y las jornadas laborales se alargan, las familias se ven obligadas a redistribuir las responsabilidades del cuidado familiar.
En muchos países asiáticos, como China, Corea del Sur y Singapur, la crianza de los nietos por parte de los abuelos se ha convertido en un fenómeno social importante. Sin embargo, lo que distingue a Vietnam es la fuerte presencia de una cultura familiar multigeneracional, donde el cuidado de los nietos por parte de los abuelos se considera algo natural, incluso una responsabilidad.
Sin embargo, con los cambios en la sociedad moderna, muchos expertos creen que este rol debe reevaluarse de forma más equilibrada. Los abuelos pueden ser un valioso apoyo para las familias jóvenes, pero no deberían convertirse en cuidadores no remunerados durante su vejez.
Por lo tanto, el desarrollo de sistemas de cuidado infantil, políticas laborales flexibles y modelos de apoyo para familias jóvenes se considera una cuestión cada vez más urgente en las ciudades vietnamitas.
Detrás de la conmovedora imagen de los abuelos llevando y recogiendo a sus nietos cada mañana, se esconde una realidad que invita a la reflexión: muchas familias modernas se sostienen gracias a los sacrificios silenciosos de la generación de los abuelos.
Fuente: https://baovanhoa.vn/gia-dinh/khi-ong-ba-thanh-phu-huynh-chinh-o-do-thi-228927.html








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