
Hermosos girasoles - Ilustración: LE TRUNG
Ese repartidor debió haber tenido un día duro, luchando para llegar a fin de mes en las carreteras que recorre.
El sol caía a plomo, abrasándote la piel; el calor sofocante que caía sobre el asfalto te nublaba la vista, pero no te permitían detenerte. El motor seguía en marcha, tus hombros tensos y tus pies presionados hacia adelante.
O tal vez cae un fuerte aguacero, el frío penetrante se instala, las carreteras se inundan, el manillar se tambalea y uno se siente casi impotente tratando de maniobrar la pesada cesta de la compra, que amenaza con volcarse con la crecida del agua.
A veces, la mirada escrutadora de clientes exigentes, los comentarios insinceros y despectivos, las duras críticas e insultos sobre las cifras redondeadas en el formulario de pedido, pueden dejarte con el corazón roto, amargado, resentido y lleno de ira...
Cada día luchamos sin descanso contra innumerables presiones, agobiados por preocupaciones, ansiedades y cansancio. No es de extrañar que nuestros corazones duelan y nuestras almas estén atormentadas por la miseria.
Esas dificultades son solo temporales; mañana será mejor que hoy, siempre y cuando sigas intentándolo. Ve despacio, detente cuando te canses, descansa hasta que tengas fuerzas y luego continúa hacia el amanecer. Tras la noche oscura, el sol saldrá de la oscuridad para iluminarlo todo y darle calor.
Eres el personaje principal del libro titulado "Mi vida". ¡Tú eres quien decide cómo llenar cada página de alegría vibrante, felicidad radiante y sonrisas sencillas!
Todos creen que su vida es la más miserable, ¡simplemente porque no han visto lo deterioradas que están las casas de los demás! Ojalá quienes se sienten desanimados, confundidos, pesimistas y sin esperanza comprendan esta verdad tan obvia: no son las personas más infelices del mundo.
Cuando dejes de medir la felicidad por la vida de los demás, te darás cuenta de las cosas sencillas que te rodean: un día tranquilo, una sonrisa sincera, un agradecimiento de corazón, una pregunta amable, un momento vivido al máximo…
¿Y si mi vida nunca es brillante...?
¡Está perfectamente bien!
Aunque se trate simplemente de una raíz que crece silenciosamente bajo tierra, hay que perseverar en la búsqueda de agua subterránea, la obtención de nutrientes y el suministro de la savia vital para que la planta florezca y dé fruto.
¡No dudes ni te preocupes de que tu vida nunca será brillante! Porque sigues brillando a tu manera.
Fuente: https://tuoitre.vn/lo-ca-doi-khong-ruc-ro-thi-sao-20260530060242444.htm







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