Por el contrario, Rusia lo declaró un acto de piratería internacional. El Tagor es el cuarto petrolero incautado por la armada francesa hasta la fecha. Por lo tanto, lo más destacable es el momento en que se produjo, más que la naturaleza de la acción. Esto revela los nuevos objetivos que Macron persigue con una acción que, en realidad, no es novedosa.

El presidente francés Emmanuel Macron
Foto: Reuters
Francia actúa en un contexto en el que Estados Unidos se encuentra estratégicamente inmerso en la guerra contra Irán, hasta el punto de que prácticamente no le queda tiempo ni energía para centrarse en apoyar a Ucrania y frenar a Rusia. La UE y la OTAN también atraviesan una crisis interna, desbordadas por el apoyo militar y financiero a Ucrania, mientras que Estados Unidos se muestra indiferente y Rusia parece mantenerse firmemente afianzada a pesar de que la UE ha implementado hasta la fecha 19 paquetes de sanciones y embargos.
El presidente Macron declaró que apoyar a Ucrania reduciendo los ingresos de Rusia provenientes de las exportaciones de petróleo y gas era uno de sus objetivos. Sin embargo, ese era solo un objetivo secundario, no su principal.
El presidente Macron quiere demostrar, mediante acciones concretas, un cambio fundamental en la política francesa hacia Rusia. En esencia, este cambio implica pasar de mantener relaciones de cooperación a adoptar una postura de antagonismo con Rusia, aceptando el deterioro a largo plazo de las relaciones bilaterales. El presidente Macron desea mostrar al mundo que Francia sigue siendo una potencia militar global y que lidera la UE. Asimismo, pretende dejar su huella en la política mundial antes de que sea demasiado tarde, dado el escaso tiempo que le queda en la presidencia.
Fuente: https://thanhnien.vn/muc-dich-moi-voi-hanh-dong-cu-185260602205649524.htm









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