Las Fuerzas Armadas cubanas desplegaron recientemente sistemas de misiles de defensa aérea de alcance medio S-125M/M1, de fabricación soviética, en ejercicios a gran escala. Esta actividad se produjo en medio de la evolución de la situación militar en la región. Actualmente, el S-125 se considera el componente más crucial de la red de defensa aérea del país.
El papel estratégico del S-125 en la defensa aérea.
El S-125 desempeña un papel fundamental, ya que el escuadrón de cazas MiG-23 —otro símbolo del poderío cubano— ha superado su vida útil y debe ser dado de baja. Los cazas que aún forman parte de la fuerza aérea tienen capacidades de combate limitadas y es improbable que puedan afrontar las exigencias de batallas de alta intensidad. Por lo tanto, Cuba se ha convertido en uno de los pocos países que deposita toda la responsabilidad de su defensa aérea en este sistema de misiles.

Desarrollado a finales de la década de 1950 por la Oficina de Diseño KB-1 (Unión Soviética), el S-125 fue diseñado para destruir objetivos que volaban a baja y media altitud. Estas eran áreas donde el sistema anterior, el S-75, solía tener dificultades. El sistema entró oficialmente en servicio en 1961 y demostró su eficacia en numerosos conflictos, en particular en la Guerra de Yom Kippur en 1973.
Análisis técnico y variaciones mejoradas
En comparación con el S-75, el S-125 presenta un diseño más compacto y flexible. El sistema utiliza un misil de combustible sólido de dos etapas. Las variantes modernizadas en servicio en las fuerzas armadas cubanas son el S-125M y el S-125M1, que emplean el misil 5V27. Esta estructura incluye una etapa propulsora desmontable y una etapa de crucero optimizada para la maniobrabilidad.
| Presupuesto | Variante temprana | Variante S-125M/M1 |
|---|---|---|
| Alcance máximo | 15 km | 35 kilómetros |
| Destrucción de objetivos a gran altitud | Límite | 15.000 metros |
| Altitud objetivo más baja | Pero | 100 metros |
| Peso de la ojiva | Pero | 60 – 70 kg |
El misil S-125M1 está equipado con una espoleta de proximidad y una ojiva de fragmentación, que crea una densa nube de escombros para destruir el objetivo en lugar de requerir un impacto directo. Los sistemas electrónicos del radar también se han actualizado para mejorar su capacidad antiinterferencias y reducir el tiempo de reacción ante formaciones de ataque a baja altitud.

Esfuerzos hacia la autosuficiencia y la modernización
Para aumentar su capacidad de supervivencia en el campo de batalla moderno, el ejército cubano ha modificado sus lanzadores montándolos sobre chasis de tanques T-55. Esto permite que el sistema se desplace rápidamente tras el disparo, evitando el fuego enemigo.
Cabe destacar que también se ha implementado un programa nacional denominado Pechora-2BM para modernizar la electrónica, mejorar el radar de guiado y extender la vida útil de los misiles. Además, analistas militares han señalado una posible cooperación entre Cuba y Corea del Norte —un país con amplia experiencia en la modernización de sistemas de defensa aérea de estándar soviético— para el mantenimiento y la renovación de estos sistemas de defensa aérea.
Fuente: https://baonghean.vn/nang-luc-he-thong-ten-lua-phong-khong-s-125-cua-quan-doi-cuba-10338088.html







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