Aviones de combate Dassault Rafale de la Fuerza Aérea Francesa fueron desplegados con urgencia para interceptar y rastrear bombarderos tácticos rusos Sukhoi Su-24M que operaban cerca del espacio aéreo de la OTAN en la región del Báltico.
Según información procedente de Francia, el incidente se produjo cuando dos aviones Su-24M volaron sin un plan de vuelo claro e ingresaron en espacio aéreo sensible cerca de los países bálticos. Cazas Rafale, que participan en la operación de la OTAN "Policía Aérea del Báltico", despegaron de inmediato para identificar y escoltar a los aviones rusos fuera de la zona.

Esto forma parte de la misión habitual de la OTAN de vigilar y proteger el espacio aéreo de los Estados miembros situados en su flanco oriental, en particular Estonia, Letonia y Lituania. Los cazas de la alianza mantienen un alto nivel de preparación para responder con rapidez a vuelos no anunciados o a vuelos con sus sistemas de identificación desactivados por Rusia.
Según los observadores, estos vuelos rusos suelen tener lugar sobre aguas internacionales, pero el incumplimiento de las normas de vuelo estándar, como no encender las señales de identificación o no comunicarse con el control de tráfico aéreo, hace que se consideren un riesgo para la seguridad aérea y la seguridad regional.
El Su-24M es un bombardero táctico desarrollado durante la era soviética, capaz de alcanzar velocidades supersónicas y de transportar diversos tipos de armamento para ataques a tierra. A pesar de las mejoras, sigue siendo una plataforma clave para Rusia en misiones de ataque táctico y disuasión en Europa.
Por su parte, el Rafale es un caza polivalente francés de cuarta generación y media, capaz de realizar una amplia gama de misiones, desde combate aéreo y ataque a tierra hasta reconocimiento. Gracias a su moderno radar y sus avanzados misiles aire-aire, el Rafale está considerado uno de los aviones de combate más versátiles de Europa en la actualidad.

Las interceptaciones de aeronaves rusas en el mar Báltico se han vuelto más frecuentes desde el conflicto de Ucrania, con cientos de incursiones anuales de la OTAN. Esto refleja el creciente nivel de competencia militar entre Rusia y la alianza, particularmente en las regiones fronterizas.
Si bien estos encuentros rara vez desembocan en un conflicto directo, el riesgo de colisión o error de cálculo siempre está presente. Mantener la comunicación y respetar las normas de aviación internacionales se considera fundamental para evitar una escalada involuntaria en el contexto de un entorno de seguridad europeo cada vez más tenso.
Fuente: https://khoahocdoisong.vn/phap-trien-khai-tiem-kich-rafale-chan-may-bay-nga-gan-baltic-post2149099041.html







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